Entrevista a la decana del colegio de abogados de Valencia, Auxiliadora Borja Albiol.

Es usted la primera Decana del Ilustre Colegio de Abogados de Valencia, lo que implica todo un logro en materia de igualdad, ¿considera que existe desigualdad en la abogacía?; ¿las cosas están cambiando actualmente en ese sentido?

En la actualidad en mi colegio somos un 48 % de abogadas y un 52% abogados, estamos en todos los órganos de gobierno del colegio en paridad; es cierto que, a partir de 60 años de edad, son muchos más los hombres colegiados que las mujeres, pero eso es la herencia histórica, que afortunadamente hoy en día está cambiando.
Pese a ello todavía existen desigualdades, hay pocas socias mujeres en los grandes despachos y en la abogacía institucional decanas solo somos 15 de 83 colegios, espero que en pocos años se refleje una mayor paridad y deje de ser noticia que una mujer es decana por primera vez tras 260 años de historia de su colegio.

Otro tema relevante es el turno de oficio, que garantiza el acceso al derecho de defensa a todo el mundo independientemente de sus ingresos, ¿considera necesaria alguna reforma legislativa para mejorar las condiciones de los abogados del turno de oficio?

Los abogados del turno deben recibir unas retribuciones más dignas, y deben tener derecho a recibir sus honorarios por el trabajo realizado, con independencia de que atiendan a personas físicas o jurídicas, en la actualidad están prestando servicios a personas jurídicas y no reciben retribución alguna. También deben tener unos emolumentos mejores, sobre todo cuando se ven obligados a prestar servicios en macro causas.

Usted también es abogada especializada en el área de laboral y recursos humanos, ¿por qué decidió dedicarse a la abogacía y más concretamente a esa especialidad?
Por tradición familiar, en mi casa he vivido la profesión, creo que estaba predestinada a ser abogada.
El derecho laboral es una de las áreas que mas trabajo, pero verdaderamente tengo una asesoría jurídica de empresas, somos abogados, economistas y llevamos también la gestión de empresas que asesoramos en todas sus necesidades en el ámbito del derecho .


¿Cómo de importante considera que es la formación continua y la especialización en el ámbito de la abogacía?; ¿Los colegios de abogados en España y concretamente el de Valencia tiene una oferta amplia de formación de calidad para los colegiados?

La formación continua y especializada es necesaria y fundamental, la abogacía tenemos que estudiar y estar al día de todos los cambios legislativos que se producen a diario, y, para ello el ICAV tiene una oferta amplísima, con el apoyo de las diferentes secciones que hay en el ICAV , se trabajan los diferentes cursos por especialidades, también tenemos cursos de expertos, master , tenemos convenios con la universidad pública de Valencia y con las universidades privadas de Valencia, para efectuar conjuntamente cursos de expertos , el master de la abogacía, en la que gran parte del profesorados pertenecen al ICAV
También tenemos cursos para mejorar nuestras habilidades, hay cursos de oratoria, negociación, etc y hemos conveniado este año 2021 con EDEM un curso específico para la abogacía que repetiremos en el 2022 , por el gran número de inscripciones. La oferta formativa del ICAV es espectacular.

El pasado año entró en vigor el nuevo Estatuto General de la Abogacía que, entre otras novedades, introdujo la posibilidad de formular reclamaciones al Consejo General del Poder Judicial a través de los colegios de abogados, ¿considera que este mecanismo ha resultado eficaz para disminuir los retrasos judiciales o las conductas que afectan a la libertad o independencia de los letrados?

Me consta que hemos tenido que presentar varias reclamaciones como consecuencia de la negativa a la suspensión de juicios por bajas maternales o nacimientos, y resulta decepcionante que todavía tengamos algunos juzgados que ponen tantos obstáculos para suspender juicios a mujeres embarazadas, igualmente ha ocurrido muchas reclamaciones por problemas con las cuarentenas por el covid, con la no suspensión de determinados señalamientos.
La realidad es que es necesario que se apruebe la ley de eficiencia procesal, para que se incluyan los artículos que el grupo de conciliación del CGAE llevamos reivindicando, para que en loas distintas jurisdicciones se puedan suspender los plazos procesales y señalamientos ante situaciones de
maternidad, paternidad, de enfermedad del profesional o fallecimientos de sus parientes más próximos.


Respecto de la lentitud de la Justicia en España, ¿cuál cree que es el origen de la misma?; ¿considera que las figuras de la mediación y el arbitraje contribuyen a agilizar la Administración de Justicia?

La lentitud es un mal endémico en la justicia, y con la pandemia se ha visto las enormes carencias de nuestro sistema judicial. El digitalizar los expedientes es urgente y necesario, hacer compatibles las diferentes plataformas informáticas de las distintas comunidades autónomas, de la judicatura, fiscalía y en definitiva invertir en tecnología , en recursos para que la justicia sea ágil.
No olvidemos que la justicia lenta y tardía, no puede ser nunca justa. En relación con el arbitraje y la mediacion son métodos alternativos que podrían mejorar el colapso judicial, pero cuando sacaron la ley de mediación, no contaron ni tuvieron en cuenta que la abogacía es fundamental en la redacción de los acuerdos de mediacion para que los mismos sean eficaces, no contrarios a ley y se puedan ejecutar, y la realidad es que sin el apoyo de la abogacía la mediacion se quedará como un mero trámite procesal.
Si la abogacía participara activamente en los acuerdos alcanzados por los mediadores, creo sería un método eficaz y alternativo a la justicia. La cultura del arbitraje esta calando cada vez más, y veo que puede ser una buena alternativa a la vía judicial.


La crisis sanitaria provocada por el COVID-19 indudablemente ha afectado a muchos sectores de nuestra sociedad, ¿cómo ha afectado esta situación al sector de la abogacía?; ¿qué carencias de la Administración de Justicia ha evidenciado?

Creo que esta pregunta la he contestado ya, la pandemia evidencio que mientras la mayoría de las administraciones (hacienda, INSS, Tesorería, etc.) seguían funcionando vía telemática y sus funcionarios teletrabajaban, la administración de justicia se paralizo totalmente al estar todavía sin digitalizar.


El uso de las nuevas tecnologías en la Administración de Justicia se ha incrementado a raíz de la situación de pandemia, ¿considera esto un avance?; ¿cómo conjuga la utilización de medios electrónicos y el respeto de los derechos fundamentales y garantías del proceso?

La digitalización está comenzando, queda mucho camino por recorrer, el hacer juicios telemáticos no es tan sencillo, existen determinados procedimientos penales, laborales, civiles que van a requerir la presencialidad para garantizar el derecho de defensa, pero hay muchos procesos que pueden hacerse on line con todas las garantías.


¿Qué exigencias considera que deben plantearse desde el sector de la abogacía al Estado para mejorar la Administración de Justicia?

Deben tener la voluntad política de querer solucionarlo, deben invertir en digitalización, dotarle de recursos tanto humanos como materiales, crear mas juzgados especializados, sin descuidar la cercanía al ciudadano.