Contrato de agencia en el Derecho Mercantil

En el Derecho Mercantil la formación específica es una de las claves para operar con garantías, pues son muchas las particularidades y no es suficiente con recurrir a documentos y procedimientos genéricos. Un error o una interpretación equivocada podría provocar que un negocio se arruinara o incluso que hubiera consecuencias legales no deseadas; y no queremos eso. Por esta razón el contrato de agencia es uno de los documentos más importantes de la legislación mercantil española.

El contrato de agencia es el instrumento legal por el que una empresa contrata los servicios de un comercial externo (o empresa) a fin de que promueva la venta de sus productos a cambio de una remuneración. Es decir, es el contrato que establece la relación mercantil entre una empresa y un agente comercial; y que a su vez constituye uno de los pilares del Derecho actual.

En esta ocasión vamos a ver cuáles son los puntos más importantes de un contrato de agencia; documento regulado directamente en el texto consolidado derivado de la Ley 12/1992.

¿Un agente comercial asume los riesgos derivados de las operaciones mercantiles?

Un agente comercial no es responsable de los riesgos que conlleva toda relación mercantil, ya que este punto recae sobre el empresario propietario de la mercancía. No obstante la Ley deja abierto este punto a la negociación entre ambas las partes, por lo que el agente sí podría asumir, contrato mediante, responsabilidades sobre la transacción.

¿Los agentes comerciales pueden ser empleados de la empresa?

La definición de un agente comercial se fundamenta precisamente en la independencia respecto a la empresa, por lo que no se puede considerar como tal a un empleado; sea por cuenta ajena o a través de contratos alternativos como el TRADE. Un agente siempre tiene que tener libertad total para organizarse su jornada y trabajo como considere y recurriendo  recursos propios.

¿El agente puede subcontratar la representación comercial de la empresa contratante?

Es relativamente habitual que una empresa que actúa como agente subcontrate esta actividad a terceros, y un ejemplo sería lo que sucede con ciertas comercializadoras energéticas: las productoras contratan a empresas que actúan con contrato de agencia y que a su vez subcontratan a pequeñas empresas locales para su representación capilar. 

Ahora bien, si bien es cierto que esto es posible, requiere de la autorización de la empresa contratante.

¿Un agente puede operar en nombre del empresario?

Los agentes pueden utilizar la marca del empresario para presentarse en su nombre a la hora de cerrar negocios, pero solo si tienen su autorización expresa. Es decir, que si la empresa no autoriza tal hecho un agente nunca podrá decir que acude “en nombre de”.

¿Un agente puede trabajar para varias empresas representadas de manera simultánea?

Sí, de hecho es habitual en muchos sectores económicos; donde los agentes representan a diversas marcas que nada tienen que ver entre sí. Ahora bien, cuando se trata de compañías del mismo sector y/o que manejan productos que pueden suponer competencia es preferible especificar por escrito que no hay incompatibilidades.

¿Cuáles son las principales obligaciones del agente y de la empresa? 

Como era de esperar la Ley es muy específica en este aspecto, ya que clarifica cuáles son las responsabilidades de las partes.

El agente se compromete a actuar de buena fe, lo que significa mantener una relación informativa transparente con el empresario y recibir las oportunas reclamaciones en nombre suyo. Así mismo el agente debe actuar según las instrucciones del empresario siempre y cuando esto no afecte a su independencia; lo que incluye la necesidad de llevar una contabilidad independiente de la de este.

Por su parte el empresario se compromete a poner a disposición del agente todo el material promocional para facilitar su trabajo. También es esencial que le informe a este de todo lo que pueda influir en su actividad, como podrían ser próximas modificaciones tarifarias, problemas de stock y similares.

Dentro de las obligaciones del empresario también está la de retribuir al agente en tiempo y forma. 

¿Qué formación es necesaria para desarrollar y/o interpretar contratos de agencia?

Un contrato de agencia puede ser sencillo, o no; y por lo general tienden a ser un tanto enrevesados por las cláusulas y referencias legales. De ahí que al inicio se especificara que no es buena idea basarse en contratos genéricos que puedan encontrarse por Internet.

Para interpretar adecuadamente un contrato de agencia, y más aún para redactarlo o modificar uno, la clave está en haber recibido una formación acorde. Y que conste que esto no quiere decir que necesariamente haya que tener la carrera de Derecho, pero sí una formación adecuada dictada por una universidad, una escuela de negocios o una cámara de comercio. Entidades de ámbito empresarial enfocadas en la enseñanza profesional.

Los cursos superiores en derecho mercantil y los postgrados o formaciones avanzadas son cruciales; especialmente como complemento profesional y recurso para empresarios y agentes (actuales o futuros).