Entrevista a Enrique Ortega Burgos, Fashion, Luxury & Retail Law

¿Por qué decidió especializarse en derecho de la moda?

El mayor valor que un consultor, un abogado o cualquier profesional puede aportar es cuando conoce y disfruta el sector en el cual trabajo, uniéndose así vocación y profesión. El Derecho de la Moda, es una especialización que necesita ir consolidándose ya que la gran mayoría aún la vincula a la propiedad industrial e intelectual.

¿Qué particularidades tiene el derecho de moda respecto de otros sectores empresariales?

El componente creativo y la frontera entre lo industrial y lo artístico es un componente que aparece de manera muy acusada en el Derecho de la Moda.

¿Qué particularidades tienen las empresas de retail en el sector de la moda?ç

Los ciclos de producción, la atomización generalizada del sector y la falta de músculo financiero de muchas de ellas para acometer la internacionalización son algunas de las “fallas” que impactan en el mismo.

¿Cuáles son las dudas o casos más frecuentes que se le presentan con empresas dedicadas a este sector?

La verdad, un sector tan amplio como la moda (que incluye desde fabricación hasta reciclaje y, la diversidad de players (centros comerciales, tiendas especializadas, digitales, etcétera) hace que las preguntas sean de diversas materias (mercantil, laboral, fiscal, internacional, penal) por tanto podemos decir que el Fashion Law tiene un enfoque amplio

¿La pandemia ha afectado a este tipo de empresas?; ¿la venta online ha ayudado a que sobrelleven la situación

En una situación de incertidumbre como la que vivimos, la seguridad y la certidumbre son dos claves que el consumidor buscará sin duda en sus compras, no podemos olvidar como demuestran muchos estudios que durante las crisis y los periodos de incertidumbre, la tendencia general de los consumidores es posponer las compras y el consumo de productos o servicios no esenciales buscando no hacer compras de productos o servicios de alto precio (motivo por el cual ha aumentado en algunas clases su ahorro).

Mientras llega la tan esperada normalidad, el consumidor continuará con su digitalización y se continuará acelerando el proceso hacia la convivencia de ambos canales, sin embargo, no podemos olvidar que somos seres sociales y que tan pronto la normalidad llegue, volveremos poco a poco a nuestro entorno natural, donde buscaremos, en cierta manera los caprichos perdidos y esta será una buena oportunidad para los retailers.

Sin duda, el redescubierto valor de la palabra hogar sobre el anterior concepto de vivienda, supone un atractivo indudable para enfocarse en todo lo que al consumidor le aporte calidez, calidad de vida y una mejora de su nuevo “entorno profesional”.

¿Las reformas del Código Penal de 2010 y 2015 han motivado a las empresas de retail en el sector de la moda a implementar programas de compliance, o es una asignatura pendiente?

La gran mayoría de empresas de tamaño mediano o grande ya han adaptado e implementado sus programas de cumplimiento normativa, las empresas pequeñas muchas veces no lo hacen bien por desconocimiento bien por no poder afrontar el coste que supone.

¿Cómo afectaría a la reputación de una empresa de retail en el sector de la moda una condena penal?

Una reputación corporativa favorable representa uno de los activos intangibles más importantes para una marca de consumo. Se trata de un factor que influye de forma positiva en la mejora de la intención de compra, así como la actitud hacia la empresa, sus productos y la lealtad hacia la marca. En consecuencia, la reputación corporativa incide directamente en el valor de los productos de la empresa en el mercado. La construcción de una buena reputación es una tarea que requiere una gestión adecuada a su importancia, además de tiempo y dedicación constante. Al verse plenamente alimentado de la percepción subjetiva de los consumidores, se trata de un activo extremadamente frágil y susceptible de deteriorarse por medio de comentarios, reseñas, imágenes y/o noticias negativas que se pueden volver virales en segundos. Es por este motivo que la protección de la reputación de una empresa debe descansar sobre un marco normativo sólido que posibilite la protección y defensa legal frente a ataques ilegítimos a su honor.

¿Cómo de importante considera que es la formación especializada a través de másteres y cursos para un abogado que quiera dedicarse a un sector tan específico como es el derecho de la moda?

Soy más partidario de un curso donde se condensen los conocimientos de la industria que de un Máster jurídico ya que los existentes son generales y poco acertados para preparar en las necesidades de las empresas, naturalmente los programas de dirección están muy alejados de las necesidades reales de las empresas cuando contratan a chicos y chicas jóvenes por ello creo que mezclar derecho y gestión a recién titulados es un error desde el punto de vista de la empleabilidad de sus alumnos.

Según su opinión, ¿hay una oferta suficiente de formación especializada en derecho de la moda?

A nivel internacional hay alguna propuesta interesante, pero sin duda predominan cursos híbridos que no preparan para ser jurista ni para llevar la dirección de empresas de moda, quedándose en una tierra de nadie que poco ayuda a los estudiantes en materia de empleabilidad y salidas. Otros tantos cursos se centran en la parte de IP&IT de manera parcial, olvidando que las firmas y empresas buscan especialistas en IP&IT global no segmentado, es decir, poco o nada aportar para la empleabilidad real.

Ud. es autor de numerosos libros y publicaciones, ¿tiene algún proyecto editorial en mente?

Este año 2022 verán la luz -Dios mediante- el nuevo Tratado de la Franquicia, el de Derecho de los Videojuegos un Tratado de Fashion Law y los anuarios de Tirant que dirijo.

Naturalmente, el portal www.enriqueortegaburgos.com seguirá publicando al mismo ritmo, orgulloso de tener 2.000.000 visitas al año.