Trámites y requisitos para realizar una adopción internacional con garantía

By Adrián Garzón | Sin categorizar

Mar 21
Cómo realizar una adopción internacional

Existen numerosos motivos para recurrir a la adopción internacional. En primer lugar, muchas personas adoptan a sus hijos por cuestiones médicas, biológicas, éticas o políticas. Pero la regulación de terceros estados también puede ser más favorable a la adopción que la nacional, y en algunos casos se puede agilizar el proceso. Sea cual sea tu motivo para iniciar una adopción internacional, vamos a explicarte cómo llevarla a cabo con éxito.

En qué consiste la adopción internacional

Mediante la adopción internacional, una persona o pareja adquiere la patria potestad sobre un menor extranjero. Esta figura legal está determinada por una serie de requisitos, que deberán concurrir tanto en los padres como en los futuros hijos adoptivos. Está regulada en la Ley 54/2007, de 28 de diciembre, de Adopción Internacional

El proceso de adopción internacional conllevará la colaboración de autoridades de los dos Estados implicados. Al terminar, el o los adoptantes ostentarán todos los derechos (y deberes) de un padre sobre un hijo, ya que el artículo 39.32 de la Constitución declara la igualdad entre los hijos independientemente de su filiación.

Cabe señalar que, en principio, podría adoptarse a un mayor de edad. En estos casos hay que destacar que el hijo adoptivo podrá optar a la nacionalidad española en un plazo de dos años, conforme estipula el artículo 19 del Código Civil. En contraposición, un menor adoptado recibirá automáticamente la nacionalidad española de origen.

Requisitos

Los requisitos de la adopción internacional dependen del país de origen y de destino del menor. Por tanto, tendrás que conocer la legislación del Estado donde pienses celebrar la adopción, ya que debe coordinarse con la española. Algunos tienen requisitos bastante abiertos, mientras en otros resultan prácticamente prohibitivos. Es el caso de los Estados que exigen un requisito de residencia o permanencia en el territorio nacional.

Requisitos para la adopción internacional desde España

En primer lugar, los solicitantes tendrán que acudir a sesiones informativas y de preparación. Durante las mismas deberán aportar toda la documentación que les sea solicitada. Es importante colaborar en esta etapa, ya que en caso contrario se podría:

  • Imponer sanciones a quienes obstaculicen la fase de investigación e información.
  • Determinar la inidoneidad del solicitante, finalizando el procedimiento de adopción internacional.

Como la Administración extranjera también requerirá información y documentación, las autoridades españolas y organismos acreditados asesorarán y ayudarán a los solicitantes para el cumplimiento de estos trámites.

Posteriormente, los adoptantes deben acreditar su idoneidad para ejercer la responsabilidad parental. Hay que recordar que en los asuntos de menores siempre se actúa en interés de los mismos.

Para acreditar esta idoneidad se realiza una valoración psicosocial, que tiene en cuenta aspectos como:

  • La situación personal, familiar y relacional de los solicitantes.
  • Su capacidad para entablar vínculos seguros y estables.
  • Sus aptitudes para atender y educar al menor.

En caso de que los solicitantes tengan hijos, se les escuchará en la valoración psicosocial. Esta valoración tendrá una validez de tres años, aunque pueden instarse revisiones cuando se modifiquen las circunstancias personales o familiares.

Recuerda que tienes derecho a exigir permisos en tu trabajo para asistir a este tipo de sesiones cuando deban realizarse en horario laboral.

Adopción internacional en situaciones de crisis

Tradicionalmente, los requisitos de ofrecimiento de adopciones se han suavizado en los países que atraviesan situaciones de penuria. Sin embargo, nuestro ordenamiento jurídico impide la tramitación de ofrecimientos de adopción por parte de estos Estados en crisis. Algunos de los ejemplos son:

  • Conflictos bélicos.
  • Desastres naturales.
  • Ausencia de autoridades de control en el país de origen del menor.
  • Carencia de garantías.
  • Prácticas irrespetuosas con el interés del menor.
  • Lesgislación disidente con los principios éticos y jurídicos internacionales.

Y es que este tipo de supuestos son un nicho para el tráfico de personas. Incluso en los casos en que hay un verdadero motivo humanitario tras el ofrecimiento, puede ocurrir que los familiares del menor (desaparecidos hasta el momento) reaparecan cuando este ha salido del país, provocándose la ruptura familiar con la adopción.

Por tanto, durante las situaciones de crisis las actuaciones se limitan a la estancia temporal. Para ello se pueden articular programas humanitarios de acogida preadoptiva, que posibilitan que una vez declarada la adoptabilidad del menor sí pueda iniciarse un procedimiento de adopción.

El procedimiento para iniciar una adopción

El procedimiento para iniciar una adopción internacional comienza en territorio español.

Los futuros padres tendrán que presentar su solicitud ante la autoridad autonómica competente en la materia. La Comunidad Autónoma continuará tramitando el expediente con la autoridad competente del país de origen del menor. Este expediente está orientado a obtener la resolución de adopción, sea judicial o administrativa.

El procedimiento tiene dos variantes:

  • El amparado por el Convenio de 1993 de protección del niño.
  • Y el que no se basa en este instrumento de cooperación internacional.

El Convenio relativo a la protección del niño y la cooperación en materia de adopción internacional de 1993 y otra normativa internacional

La legislación española en materia de adopción internacional se vincula a los principios de este Convenio. También resultan de aplicación sus análogos de 1996 y 1989, así como el Convenio del Consejo de Europa en materia de adopción de menores y el Reglamento (CE) n.º 2201/2003.

En estos instrumentos y la doctrina que los desarrolla se destaca el hecho de que la adopción internacional es un derecho del niño, y no de los padres. Además se configura como un recurso subsidiario a los demás para proteger al menor. Es decir, es la autoridad del país de origen quien debe decidir si un niño debe o no ser adoptado, atendiendo a su adecuada protección.

Cómo se tramita la adopción

Como decimos, lo primero que deberá hacer el interesado es presentar su solicitud ante los Servicios de Protección de Menores de su Comunidad Autónoma. La solicitud debe ir acompañada de la documentación que estos Servicios requieran.

Posteriormente se iniciará el llamado “proceso de preparación-reflexión”. Durante el mismo se pretende concienciar al solicitante de la importancia de su decisión. Además se recabará la información necesaria y se realizará la ya mencionada valoración de idoneidad.

Una vez obtenido el Certificado de Idoneidad se tramitará el expediente de adopción en sí. Habrá que aportar documentación al país de origen del menor, cuya autoridad competente estudiará la solicitud.

En caso de entenderla adecuada, será esta autoridad quien seleccione al niño que más se adapte al perfil del solicitante. Es por ello que resulta fundamental aportar toda la documentación e información solicitada.

Posteriormente se propondrá una asignación, remitiéndose a la autoridad española un informe sobre el niño. Nuestra autoridad autonómica realizará también una valoración antes de aceptar la asignación y presentar la propuesta a los solicitantes.

El solicitante deberá dar el visto bueno para que prosiga el procedimiento. En caso de no aceptar la asignación corresponderá al país de origen decidir si realiza una nueva asignación o no.

Cuando el Servicio de Protección de Menores y el interesado validan la asignación, la autoridad extranjera convocará un encuentro. Este tendrá la duración determinada por el país de origen, y es previo a la constitución de la adopción.

Si las autoridades del país de origen consideran que la adopción internacional va a repercutir en el bienestar del menor resolverán favorablemente el expediente, siendo este momento en el que se constituye la adopción.

¿Qué tengo que hacer cuando se constituye la adopción?

Resuelto el expediente y constituida la adopción deberás acudir al Consulado para inscribirla. Este trámite se realiza ante el Encargado del Registro Civil Consular. La inscripción es la forma de legalizar la resolución de adopción. Podrás aprovechar para solicitar el visado para poder volver a España con tu hijo.

Una vez estéis en territorio nacional tendréis que solicitar el reconocimiento de la adopción en el Registro Civil. En algunos casos será un Juez el encargado de resolver este expediente (por ejemplo, si hay que solicitar un exequatur, como ocurre con los divorcios).

Posteriormente se iniciará un período en que se estudie la adaptación del menor a su nuevo entorno. Este período podría durar hasta cinco años, y requerirá la remisión periódica de informes  sobre la situación del menor.

Si necesitas asistencia durante este proceso podrás acudir a los servicios de apoyo postadoptivo de tu Comunidad Autónoma. En caso de que no los hubiera podrás consultar los recursos que otras administraciones e instituciones ofrecen con esta finalidad. El Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social podrá asesorarte en la materia.

El tiempo de espera en una adopción internacional

El tiempo de espera en las adopciones internacionales depende de muchos factores. Principalmente, influyen aspectos como el número de ofertas adoptivas o de solicitantes españoles.

Por tanto no se puede afirmar con seguridad cuánto puede durar el tiempo de espera de una adopción internacional, aunque las Entidades Colaboradoras de Adopción Internacional (ECAI) pueden ofrecer datos actualizados y aproximados.

Sin embargo, es común que una adopción tarde en tramitarse entre tres y cinco años (en mínimos históricos se ha tardado menos de un año). Por eso es fácilmente comprensible que el tiempo de espera es voluble, en la medida en que puede acelerarse o ralentizarse varias veces a lo largo del proceso.

Países más rápidos en la adopción internacional

Si vas a recurrir a la adopción internacional debes tener en cuenta que te queda por delante un camino largo. Informarte adecuadamente y consultar a profesionales facilitará y agilizará los trámites, pero no se puede apresurar un procedimiento tan trascendente.

La asesoría letrada te ayudará, entre otras cosas, a que se respeten los permisos laborales a los que tienes derecho, así como las bajas de maternidad y paternidad. Por tanto, es importante tener paciencia.

Sin embargo, el mayor número de adopciones proviene de regiones asiáticas o del este de europa. Esto implica que, en general, adoptar a un menor en países como China, Vietnam, Filipinas, Hungría, Polonia y Bulgaria es más rápido que hacerlo en regiones de África o Sudamérica.

En definitiva, nuestra recomendación si quieres recurrir a la adopción internacional es que contrates a un buen abogado de familia. Podrá ayudarte durante toda la etapa de información y documentación, facilitándote recursos y agilizando trámites. Como ves, se trata de un procedimiento largo, por lo que conviene reducir al mínimo el riesgo de cometer un error.

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About the Author

Soy licenciado en Filosofía (UV) y graduado en Derecho (UNED). Actualmente curso el Máster de Acceso a la Abogacía. A lo largo de mi carrera me he especializado en Derecho de la Propiedad Intelectual e Industrial y Laboral. Además, he realizado cursos de Mediación y Arbitraje, ya que me interesan los métodos alternativos de resolución de conflictos. Por último, desde que fundé Lexterna he adquirido competencias digitales útiles para el sector del legal tech. Entre ellas, el uso de herramientas de marketing, programación web, SEO y redes sociales.