¿En qué casos nos encontramos ante un delito de acoso sexual?

El ambiente laboral debería ser un espacio seguro para que las personas puedan desarrollar sus labores profesionales en las mejores condiciones. Por eso el acoso sexual es una de las situaciones más desagradables e incómodas que pueden darse en el ámbito de una relación docente, laboral o de prestación de servicios. A continuación vamos a ver qué es, qué consecuencias tiene y cómo se regula el delito de acoso sexual en el Código Penal.

Definición del acoso sexual en el Código Penal

El Código Penal regula el acoso sexual en el artículo 184, recogido en el Capítulo III del Título VIII de los delitos contra la libertad e indemnidad sexuales. La definición legal indica que es culpable de acoso sexual aquel que solicite favores de índole sexual en un entorno laboral, docente o de prestación de servicios, ya sea para sí o para un tercero. Este comportamiento ha de producirse de manera continuada o habitual y produce en la víctima una situación objetiva y gravemente intimidatoria, hostil o humillante. Este delito será más grave en dos casos, para los que se prevén penas diferentes:

  • Si el culpable de acoso sexual se aprovecha de una situación de superioridad laboral, docente o jerárquica para cometer el delito. El acosador ha de anunciar a la víctima un mal relacionado con las expectativas legítimas que pudiera tener en la mencionada situación, ya sea de manera expresa o tácita.
  • Cuando la víctima sea especialmente vulnerable, ya sea por su edad, una enfermedad o su situación personal.

Este precepto legal se introdujo con el Código Penal de 1995. Aquí se pretende proteger la libertad sexual del sujeto pasivo coaccionado, así como la libertad individual de la víctima, de forma que no se comprometa el ambiente normal del lugar donde se desarrolla el trabajo.

La conducta está dirigida hacia la víctima por una cuestión o razón de género, y puede recaer tanto en hombres como en mujeres. Aunque podríamos entender que el delito de acoso sexual es una amenaza, está regulado en un tipo penal propio a causa de su importancia y especialidad.

El acoso sexual según la OMS

Pero el acoso sexual para la OMS (Organización Mundial de la Salud) es mucho más amplio. De esta forma, la OMS engloba el acoso sexual bajo la violencia sexual, que define como todo acto sexual, tentativa de consumar un acto sexual e incluso los comentarios o insinuaciones sexuales no deseados. También incluye aquí las acciones para comercializar o utilizar de cualquier otro modo la sexualidad de una persona mediante coacción. Sin embargo, la OMS considera que la violencia sexual puede cometerse en cualquier ámbito, incluidos el hogar y el lugar de trabajo.

Señales típicas que evidencia el acoso sexual

Podemos entender que se han de dar cuatro elementos que perfeccionan el delito de acoso sexual. Son los siguientes:

  1. En primer lugar, se ha de producir la acción de solicitar favores de índole sexual en un ambiente laboral, docente o de prestación de servicios, independiente de que se atienda o no tal petición. El requerimiento puede hacerse de forma verbal o escrita.
  2. La solicitud ha de colocar a la víctima en una situación objetiva y gravemente intimidatoria, hostil o humillante. Es decir, que el legislador exige que se produzca un resultado en la víctima, ya sea directo o indirecto. No obstante, parte de la doctrina opina que estamos ante un delito de mera actividad y no de resultado.
  3. También es importante el entorno o ámbito donde se desarrollan los acontecimientos, ya que este delito solo se puede producir en un ambiente laboral, docente o de prestación de servicios. También es necesario que exista una relación entre la víctima y el autor del delito, que ha de producirse de manera habitual o continuada.
  4. Por último, se exige dolo por parte del acosador sexual. El agresor ha de demostrar su voluntad, tanto en su comportamiento como en la situación en la que posicione a la víctima, aunque no la busque directamente.

Al margen de estas señales objetivas, también se pueden reconocer otros síntomas más concretos que hagan sentir incómodo a alguien en su ambiente laboral o docente. Los acercamientos físicos o las preguntas de naturaleza sexual en este entorno suelen ser un claro indicativo de acoso sexual. También se pueden englobar aquí los mensajes de texto obscenos y bromas sexuales, las insinuaciones sobre tu físico, las invitaciones a citas o los comentarios de índole sexual, entre otros muchos comportamientos que están fuera de lugar en estas circunstancias.

Ejemplos típicos de acoso sexual

Los ejemplos más comunes de acoso sexual son los tocamientos no deseados en la oficina, como apretones, roces deliberados, palmaditas o pellizcos. También se encuadran aquí los mensajes no deseados, los chistes sexuales explícitos en la intranet de una oficina, los gestos obscenos las caricias y, en general, todo tipo de contacto físico innecesario, así como la insinuación de mejoras o represalias laborales o académicas a cambio de favores sexuales.

Si crees que estás sufriendo acoso laboral o mobbing y te preguntas cómo y dónde denunciarlo, puedes empezar por hacerle saber al agresor lo incómodo que te hace sentir a través de los canales adecuados. Si persiste en su actuación, reúne todas las pruebas que puedas, como declaraciones de testigos, grabaciones y mensajes. Lo siguiente es poner una denuncia, ya sea por parte de la víctima o terceras personas que conozcan la situación. Las empresas pueden tener sus propias vías informales para tratar este tipo de casos, así como procedimientos formales para denunciar e investigar situaciones de acoso. No obstante, la naturaleza de este delito hace que muchas veces resulte difícil denunciarlo por miedo a sufrir consecuencias.

Consecuencias o penas del delito de acoso sexual

El tipo básico del delito de acoso sexual se castiga con la pena de prisión de tres meses a cinco meses o multa de seis a diez meses. Asimismo, si el autor del delito se ha prevalido de una situación de superioridad jerárquica, laboral o docente, la pena de prisión será de cinco a siete meses o multa de diez a 14 meses. Por último, el tipo agravado reservado para las víctimas especialmente sensibles tiene prevista una pena de cárcel de cinco a siete meses o multa de diez a 14 meses si se produce en las circunstancias del tipo básico; por otro lado, si se ejecuta según las condiciones del primer tipo agravado, se castigará al culpable con prisión de seis meses a un año.

Etiquetado como:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Asistente Pilar de Iuris NOW ¡Hola! Mi nombre es Pilar. ¿Puedo ayudarte?Puedes llamarme al 910 053 363 o dejar tu nombre y teléfono para que me ponga en contacto contigo lo antes posible.

¿Cómo funcionamos?

Abogados certificados

Abogados certificados

Solamente te ofrecemos abogados que están especializados en tu problema y dispuestos ayudarte.

No hay sobrecostes

No hay sobrecostes

Al contactar con un abogado a través de nuestra plataforma, el precio será el mismo que haciéndolo directamente con el abogado.

Especialistas en tu materia

Especialistas en tu materia

Te ofrecemos un listado de profesionales especializados en tu problema para que puedas elegir el que más se adapte a tus necesidades

Precio competitivo

Precio competitivo

Nuestros abogados están comprometidos con tu problema y te ofrecerán un precio muy ajustado.