Consecuencias civiles y penales del impago de pensión de alimentos y/o pensión compensatoria

Impago de la pensión de alimentos

Tras un procedimiento de divorcio o ruptura sentimental donde existan hijos menores de edad o dependientes, va a establecerse siempre una pensión de alimentos a favor de los mismos. Asimismo, también puede fijarse una pensión compensatoria a favor de uno de los cónyuges. En primer lugar, debemos conocer qué es la pensión de alimentos y la pensión compensatoria y qué aspectos comprende para poder entender el alcance de las consecuencias por su incumplimiento.

La pensión de alimentos será abonada por el cónyuge no custodio para satisfacer los gastos de alimentación, habitación, educación, asistencia médica y vestido del hijo, hasta que alcance independencia económica. Es obligatorio fijar dicha pensión en procesos de ruptura sentimental o divorcio con hijos.

La pensión compensatoria se establecerá cuando el divorcio produzca a uno de los dos cónyuges un desequilibrio económico en relación con la posición del otro. Dicho desequilibrio implica un empeoramiento en su situación anterior al matrimonio debido a su involucración o cuidado de la familia.

El caso más frecuente en la concesión de pensión compensatoria, es el de el cónyuge que deja su vida laboral tras el nacimiento de sus hijos o reduce su jornada para su cuidado. Dicha circunstancia le pone en situación de desigualdad frente al otro.

El establecimiento de dichas pensiones podrá establecerse de dos formas:

  • Procedimiento de mutuo acuerdo: plasmándolo en un convenio regulador que se ratifica en el juzgado para otorgarle un valor probatorio imperativo y ejecutable, como luego veremos.
  • Procedimiento contencioso: En caso de que los progenitores sean incapaces de llegar a un acuerdo, se someterán a un procedimiento judicial, siendo finalmente un juez quien establezca y cuantifique dicha pensión de alimentos. Lo hará en base a distintos factores que quedarán probados y determinados a lo largo del procedimiento y que plasmará en Sentencia.

¿Cómo se incumple esta obligación?

El incumplimiento se produce cuando tras ser dictada sentencia que establezca la obligación de pago de pensión de alimentos y pensión compensatoria, en su caso, no se proceda al pago de la misma.

Como analizaremos a continuación, las consecuencias civiles nacen tras el incumplimiento de una sola de las mensualidades. Sin embargo, para que nazcan consecuencias penales debe haber dos impagos consecutivos o cuatro impagos no consecutivos de la pensión.

Regulación legal de la obligatoriedad de pago de pensión  

La obligatoriedad de la pensión de alimentos viene regulada en el artículo 39.3 de la Constitución española, y artículos 142  y siguientes del Código Civil. Por tanto, cuando decimos que el pago de la pensión de alimentos es de obligado cumplimiento, lo decimos con mayúsculas, ya que el deber de alimentos es un derecho constitucional.

La pensión compensatoria viene regulada en el artículo 97 del Código Civil. Cabe destacar aquí una diferencia importante con respecto a la pensión de alimentos y es que la pensión compensatoria  solo puede fijarse en caso de divorcio, exclusivamente. Por tanto, no está incluida la ruptura sentimental fuera del matrimonio ni será obligatorio fijar una aun en el caso de divorcio.

Realmente, la obligación de pago de ambas pensiones, viene dada a la hora del poder de ejecución de títulos judiciales. Esto se traduce en que existe una regulación específica para iniciar un procedimiento judicial que obligue a hacer cumplir lo dictado en sentencia. Dicho procedimiento es conocido como procedimiento ejecutivo.

Consecuencias civiles del impago  

Si se incumple la sentencia que establece el pago de pensión de alimentos o pensión compensatoria, podremos acudir a la vía judicial para iniciar un procedimiento ejecutivo que haga cumplir lo dictado.  

El único requisito para iniciar este procedimiento civil será que la sentencia sea firme (que hayan transcurrido veinte días hábiles desde que se dictó). Se podrá iniciar con el impago de una sola mensualidad de pensión de alimentos o pensión compensatoria.

Dicha demanda de ejecución se dirigirá frente al mismo juzgado que dictó sentencia estableciendo las cuantías de dicha pensión de alimentos o pensión compensatoria, en su caso.

Tras dar traslado al “ejecutado” de dicha demanda, tendrá un plazo de diez días hábiles para pagar voluntariamente o proceder a oponerse por motivos legalmente tasados en el artículo 556 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

En caso de que no haya oposición o no sea por uno de los tres motivos tasados legalmente, se procederá a la averiguación de bienes del ejecutado y posterior embargo de la cuantía a ejecutar.

Como curiosidad, cabe destacar aquí que la pensión de alimentos por ser un derecho constitucional, hará que no exista un mínimo inembargable para el ejecutado. Sin embargo, muchos tribunales entienden que dicho mínimo inembargable sí existirá a la hora de embargar pensión compensatoria.

Es decir, si el ejecutado ha incumplido una sentencia, impagando importes relativos a la pensión de alimentos, podrá serle embargado hasta el 100% de sus ingresos sin que exista un mínimo inembargable, conforme al artículo 608 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Será en todo caso, el tribunal el que establezca el porcentaje a embargar.

Consecuencias penales  

Como ya hemos dicho, para que nazcan consecuencias penales, el obligado al pago debe impagar dos mensualidades consecutivas o cuatro no consecutivas.

A diferencia del procedimiento civil, este debe iniciarse con una denuncia por abandono de familia, tipificado en el artículo 226 del Código Penal. El incumplimiento de tales deberes acarrea una pena de prisión de tres a seis meses o una multa de seis a doce meses.

En este procedimiento puede pedirse simultáneamente que junto a la consecuencia penal, sea impuesto el pago de las cantidades adeudadas en concepto de responsabilidad civil.

Destacar que el plazo de prescripción para reclamar cantidades atrasadas es de cinco años, por lo que solo podrán ser reclamados impagos de cinco años atrás.

Jurisprudencia

Es tal la importancia del cumplimiento del deber de alimentos, que ni la cárcel es excusa para su impago. He aquí una sentencia que fija como doctrina que el obligado al pago no está eximido de seguir abonando dicha pensión pese a estar cumpliendo pena de prisión. Es la Sentencia n.º 564/2014, de fecha 14 de octubre dictada por la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo.

Asimismo, también como dato importante destacar que el pago parcial de cantidades tanto en pensión compensatoria como alimentos, tampoco exime de incurrir en delito de abandono de familia, pero sí suele ser un atenuante en cuanto a la aplicación de la pena. Puedes ver un ejemplo en esta sentencia.

En todo caso, es aconsejable contar con la opinión de un abogado experto que te asista a lo largo de todo el procedimiento.

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