Crédito y caución, conceptos

Crédito y caución

Cuando hablamos de crédito y caución, nos movemos siempre en el ámbito de los seguros; porque son dos tipos de seguros. Aparecen regulados en la Ley 50/1980, de 8 de octubre de Contrato de Seguro.

La caución es un seguro por el que la entidad aseguradora se obliga, en caso de incumplimiento por el tomador del seguro de sus obligaciones legales o contractuales, a indemnizar al asegurado a título de resarcimiento o penalidad, los daños patrimoniales sufridos, dentro de los límites establecidos en la ley o el contrato (artículo 68 de la Ley de Contrato Seguro).

Una característica peculiar de este tipo de garantía es que el importe que se abonara al asegurado, llegado el momento, se fija por anticipado. Es una cantidad que ya aparece recogida en la póliza.

El seguro de crédito es aquel por el que el asegurador se obliga, dentro de los límites establecidos en la ley o el contrato, a indemnizar al asegurado las pérdidas finales que experimente a consecuencia de la insolvencia definitiva de sus deudores (artículo 69 Ley Contrato Seguro).

Las diferencias entre estos dos seguros son las que se señalan a continuación:

  1. En el seguro de crédito, el tomador del seguro y el asegurado son la misma persona. No así en el de caución: el tomador es quien contrata la garantía y el asegurado el beneficiario de la misma.
  2. En la caución, se garantiza el riesgo por el incumplimiento de las obligaciones del tomador; en el seguro de crédito, el tomador busca solo protegerse frente al impago de sus deudores.

Finalidad del seguro de caución

El seguro de caución tiene como fin que quien lo contrata (tomador del seguro) pueda garantizar a un tercero (el beneficiario o asegurado), el cumplimiento de sus obligaciones legales o contractuales contraídas.

Esos terceros, suelen ser , bien las administraciones públicas, bien grandes empresas del sector privado. En ocasiones, este tipo de seguro ha de contratarse por imposición legal; por ejemplo, en casos de obligaciones que se vayan a contraer con las ya citadas administraciones públicas.

El efecto es que, cuando el tomador del seguro incumple con sus obligaciones garantizadas con la caución, es la entidad aseguradora quien va a pagar a los beneficiarios. En ciertos casos, si el incumplimiento puede ser imputado al tomador del seguro, la aseguradora va a a poder reclamarle todas aquellas cantidades a las que haya tenido que hacer frente.

Si la entidad aseguradora, ocurrido el siniestro, no indemnizara al asegurado, este podrá acudir a los Tribunales en defensa de su derechos. El plazo para el ejercicio de la acción será los 5 años del artículo 1964 del Código Civil. La jurisprudencia del Tribunal Supremo aplica este plazo general, en vez del plazo de 2 años recogido en el artículo 23 de la Ley de Contrato de Seguro. Con ello se busca que los beneficiarios de la garantía, independientemente de que sea caución o aval bancario, puedan disponer del mismo plazo para el inicio de las acciones judiciales.

Diferencias con el aval bancario

El aval bancario y el seguro de caución, aun siendo dos modalidades de garantía ante el incumpliminiento de ciertas obligaciones, presentan algunas diferencias entre ellos:

  1. En el aval bancario quien responde frente a un tercero es un Banco o entidad financiera; en el supuesto de la caución, el garante es una aseguradora.
  2. La formalización de un aval puede tener unos costes que no tiene el seguro de caución; por ejemplo gastos de estudio, apertura, o cancelación; en la caución sólo habrá que pagar la prima del seguro.
  3. La contratación del aval bancario es más común para garantizar obligaciones en determinados contratos entre particulares, como garantizar el pago de las rentas en un contrato dearrendamiento de viiendas. El seguro de caución es más usual contratarlo en garantía de obligaciones frente a administraciones públicas o grandes empresas.
  4. El aval computa en el CIRBE (Central de Información de Riesgos del Banco de España) mientras que la caución no; la consecuencia es que no va a afectar esta garantía a la imágen de la empresa.
  5. La oferta de seguros de caución suele ser más amplia que la referente a los avales bancarios.
  6. Frente al aval, la caución no consume los límites del crédito con los Bancos.
  7. El seguro de caución no inmoviliza los saldos en cuenta.
  8. En el aval, el avalista se obliga a cumplir por el deudor principal. En el seguro de caución, el asegurador no contrae esta obligación; lo que hace es resarcir al asegurado de los daños y perjuicios que el incumplimiento de las obligaciones por parte del tomador le hubiera ocasionado.

Tipos de garantía en las pólizas de caución

Reseñamos a continuación algunos de las más relevantes garantías en la caución:

  1. Garantía de oferta: la caución cubre en concursos públicos, licitaciones o subastas, la seriedad de la oferta.
  2. Garantía de ejecución: avala el cumplimiento de las obligaciones contraídas con el beneficiario o asegurado, según las condiciones que se hayan pactado en el contrato.
  3. Garantía de anticipo: cubre, en los casos de contratos en los que el contratista recibe una cantidad por anticipado, que dicho importe es destinado al fin previsto en el contrato.
  4. Garantía aduanera: asegura el pago de tasas y araceles aduaneros en operaciones de importación y exportación de mercancias.
  5. Garantía de calidad: cubre que un producto entregado o un servicio prestado tiene los estándares de calidad que se hubieran pactado; si no fuera así, la aseguradora indemnizaría al beneficiario, según la póliza.
  6. Garantía de aplazamiento de IVA e IRPF: se trata de una garantía para el aplazamiento del IVA y del IRPF ante la Agencia Tributaria, permitiendo el cumplimiento de dichas obligaciones con mayor comodidad y flexibilidad.
  7. Garantía para agencias de viajes: el fin de este seguro es avalar el cumplimiento de las obligaciones legales por parte de estos establecimientos.
  8. Garantía de funcionarios: cubre el cumplimiento por parte de profesionales y de los concesionarios de licencias administrativas permanentes (por ejemplo, administradores de lotería) el correcto cumplimiento de sus obligaciones.
  9. Garantía judicial: en este caso, la caución se constituye, por así solicitarlo un tribunal, con el fin de cubrir cualquier responsabilidad que pudiera derivarse para alguna de las partes en el procedimiento.

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