El derecho de separación y el reparto de dividendos

El reparto de dividendos

Si bien el derecho de separación del socio no es exclusivo de las sociedades capitalistas, es en estas donde se regula más extensamente. La Ley de sociedades de capital regula las causas de separación del socio en los artículo 346 y 347, según correspondan a causas legales o estatutarias. Además, el artículo 348 bis regula el derecho de separación del socio por falta de reparto de dividendos. Difiere de la exclusión del socio (350 y 351 LSC) porque en este último la separación se ejerce por voluntad de la sociedad.

El derecho de separación del socio 

El derecho de separación del socio es un derecho legal o estatutario que surge cuando concurren las causas establecidas. Su ejercicio es voluntario y debe ejercitarse por escrito dentro del mes siguiente a la publicación del acuerdo o la recepción de la comunicación correspondiente.

En caso de optarse por ejercerlo, además de que deberá respetarse la normativa vigente, el socio tendrá derecho al reembolso de su participación en la sociedad por un valor razonable.

La falta de acuerdo sobre dicho valor o la forma de determinarlo, implica la necesidad de designar un auditor de cuentas por parte del Registrador mercantil del domicilio de la sociedad. En cualquier caso, la sociedad habrá de amortizar la participación del socio separado reduciendo el capital o la partida correspondiente, previa  autorización de la junta general. 

Son causas legales de separación de los socios que no hubiesen votado a favor del acuerdo (existiendo discrepancias doctrinales sobre si pueden ejercerlo los titulares de acciones o participaciones sin voto):

  • La modificación sustancial del objeto de la sociedad.
  • El traslado al extranjero del domicilio social (Ley 3/2009).
  • La prórroga o reactivación de la sociedad.
  • La transformación de la sociedad (Ley 3/2009).
  • La modificación del régimen de transmisión de participaciones sociales, cuando se trate de una sociedad limitada
  • La extinción anticipada de la obligación de realizar prestaciones accesorias (o su modificación o creación), salvo pacto en contrario en los estatutos. 

Junto a las anteriores conforme al art. 347 LSC los estatutos pueden establecer otras. En todo caso, cualquier alteración de las causas estatutarias de separación requiere el consentimiento de todos los socios. La separación no obsta a que el socio separado continúe respondiendo solidariamente respecto a las deudas anteriores a la separación. 

¿Es obligatorio el reparto de dividendos? 

La ley no establece que el reparto de dividendos sea obligatorio. De acuerdo con la LSC los dividendos son una forma legítima de distribuir el beneficio empresarial. Es decir, constituyen una porción del beneficio de una entidad mercantil que se destina a los socios o accionistas como contrapartida a la tenencia de acciones o participaciones sociales.

La participación en el reparto de las ganancias sociales es uno de los derechos reconocidos al socio por el art. 93 LSC, debiendo ser proporcional al porcentaje de participación en el capital social.

Dicho lo anterior, hay que añadir que tras la Ley 11/2018 se incluye en la LSC un nuevo  artículo 348 bis. Según este precepto, salvo que los estatutos establezcan otra cosa, transcurridos cinco años desde la inscripción de la sociedad en el Registro Mercantil, cualquier socio podrá protestar y hacer constar su protesta en acta si el reparto de dividendos acordado es insuficiente.

¿Separación por falta de reparto de dividendos? 

De esta manera, a tenor del art. 348 bis LSC es posible la separación no solo por la falta de reparto de dividendos, sino también por el reparto de dividendos insuficientes. Y este derecho existe sin perjuicio del derecho al ejercicio de las posibles acciones de impugnación de acuerdos sociales o de responsabilidad que puedan corresponder.

El plazo para el ejercer el derecho de separación es en este caso es de un mes desde la celebración de la junta general. A estos efectos, la ley señala como suficiente, siempre que durante los tres años anteriores se hubieren obtenido beneficios, el dividendo consistente en el 25% de los beneficios legalmente distribuibles obtenidos el ejercicio anterior.

Por otro lado, un dividendo insuficiente da derecho a la separación de la sociedad al socio que protestó. De lo anterior resulta que  aunque no se impone un reparto obligatorio de dividendos, los administradores tendrán que tener en cuenta el estándar legal de suficiencia de dividendos, a la hora de llevar el acuerdo a la aprobación de la Junta.

La norma tiene claramente por objeto evitar los abusos de la mayoría del capital respecto de la minoría en sociedades no cotizadas o en aquellas que cotizan en el Mercado Alternativo Bursátil. Sin embargo, el tiempo determinará si da pie a abusos por parte de los socios minoritarios.

En este sentido, a tenor del propio art. 348 bis LSC el derecho de separación no surgirá si los dividendos distribuidos en los cinco años anteriores corresponden al 25% de los beneficios legalmente distribuibles.

Casuística 

Puesto que el art. 348 bis LSC es imperativo, no es renunciable en los estatutos. No obstante, el socio que protestó sí podría renunciar expresamente a su derecho de separación en la junta o simplemente no ejercerlo

También es posible un reparto inferior al mínimo legal con renuncia al derecho de separación. O bien acordando que socios o la sociedad recompren parte de las acciones o participaciones del socio que protestó. En el caso de usufructo de acciones o participaciones, el derecho corresponderá al socio.

Del juego de los artículos 276 y 348 bis LSC  parece posible acordar (por mayoría ordinaria) el aplazamiento de pago del dividendo para evitar los problemas de liquidez inmediata. Por otro lado, el derecho de separación del 348 bis LSC no es aplicable:

  • A las sociedades anónimas deportivas.
  • Si la sociedad está en concurso.
  • En el caso de que la sociedad esté negociando un acuerdo de refinanciación, un acuerdo extrajudicial de pagos o una propuesta de convenio, comunicándolo al juzgado competente.
  • Si la sociedad ha alcanzado un acuerdo de refinanciación irrescindible en los términos de la ley concursal.
  • Durante el estado de alarma motivado por el COVID-19 y sus prórrogas.

Para terminar, el ejercicio del derecho de separación podría considerarse abusivo:

  • Cuando exista peligro de insolvencia de la sociedad
  • Si el socio hubiera firmado un pacto de suspensión del dividendo. 

Teniendo en cuenta la relevancia que ha tomado el acuerdo de reparto de dividendos desde la reforma de la LSC por la Ley 11/2018, es conveniente que cualquier sociedad de capital consulte con abogados expertos en derecho mercantil la mejor forma de actuar para evitar consecuencias no deseadas. Lo mismo puede decirse por parte de los socios minoritarios no satisfechos.

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