¿Cómo funcionan los derechos de autor en España?

Derechos de autor, concepto

La legislación española española sobre propiedad intelectual y derechos de autor distingue tanto un componente moral y otro patrimonial, propios del derecho continental. El copyright anglosajón únicamente contempla el aspecto patrimonial. 

¿Qué son los derechos de autor?

 
Se trata del conjunto de normas jurídicas que la ley establece en favor del autor por la creación de una obra original literaria, científica o artística, expresada en cualquier medio o soporte -conocido o que se invente en el futuro-, con independencia de que se haya publicado o no.

Los derechos morales de los autores son inalienables e irrenunciables en Derecho Español. Son derechos que la ley reconoce al autor sobre su obra. Aunque todos ellos pueden hacerse valer en España, sólo los dos más destacados están incluidos en el Convenio de Berna de 1971, por lo que tienen una repercusión internacional.

Hablamos de los derechos de paternidad e integridad de la obra, aunque en nuestro país también se reconozcan:

  • El derecho a decidir la divulgación de la obra o el nombre bajo el que ha de publicarse.
  • El derecho a modificar la obra o a retirarla del comercio respetando los derechos adquiridos por terceros.
  • El derecho a acceder al ejemplar único o raro de la obra.

Los derechos patrimoniales pueden, sin embargo, ser cedidos por el autor con total libertad y se caracterizan por aportar a su titular la posibilidad de obtener ganancias económicas. Se trata de los derechos de reproducción, distribución, comunicación pública y transformación de la obra.

Además, la ley también regula otros derechos como el de participación o el de compensación equitativa por copia privada, también conocido como canon digital.

¿Qué puede protegerse por derechos de propiedad intelectual?

La ley de propiedad intelectual en vigor, Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, se refiere al objeto de protección, las obras originales, de una forma genérica en el artículo 10. A continuación menciona una lista de carácter ilustrativo, que a su vez se complementa con las obras derivadas y las colecciones.

Únicamente se excluyen del concepto de propiedad intelectual las disposiciones legales o reglamentarias y sus proyectos. Las resoluciones judiciales y los actos, acuerdos, dictámenes o similares de los organismos públicos, y sus traducciones.

Por otro lado, si bien los derechos de autor corresponden al creador de la obra como regla general (art. 5 RD Legislativo 1/1996), en el caso de que el creador sea un trabajador asalariado, el artículo 51 contempla la transmisión al empresario de los derechos de las obras creadas en el seno de una relación laboral.

En estos casos los derechos se regirán por lo previsto en el contrato de trabajo, o, a falta de disposición, corresponderán al empresario en exclusiva y con el alcance necesario para el ejercicio de su actividad habitual.

¿Cómo se lleva a cabo el registro de derechos de autor?

Los derechos de autor corresponden a éste por el solo hecho de la creación de la obra. Sin perjuicio de lo anterior, se crea el Registro General de la Propiedad Intelectual como medio de protección de éstos derechos, que sin tener obligatorio, constituye una prueba cualificada de la autoría de la obra.

Se trata de un registro público que goza de presunción de veracidad. Es decir, se considera, salvo prueba en contrario, que los derechos existen y pertenecen a su titular en la forma determinada en el asiento correspondiente.

Las solicitudes de inscripción de obras originales pueden presentarse de forma presencial en el Registro, o por vía telemática con firma electrónica. El Registrador las calificará, pudiendo denegar o suspender la práctica de los asientos correspondientes. Los acuerdos del Registrador son impugnables en vía civil.

¿Cuándo caducan estos derechos?

Si bien los derechos morales duran toda la vida del autor, los derechos de explotación durarán además setenta años computados desde el 1 de enero del año siguiente a la muerte o declaración de fallecimiento del autor. Lo mismos será de aplicación a las obras en colaboración, si bien en este caso el plazo se computará desde la muerte o declaración de fallecimiento del último coautor superviviente.

En caso de obras anónimas o seudónimas, los derechos de autor de carácter patrimonial duran 70 años computados desde la divulgación lícita de la obra. Lo mismo será de aplicación a las obras colectivas.

Tratándose de obras divulgadas por partes, el plazo de protección se computará por separado para cada elemento desde su publicación lícita.

En esta materia hay que tener en cuenta además las Disposiciones Transitorias Cuarta y Quinta de la vigente Ley de Propiedad Intelectual que se refieren a los casos en que se aplica el límite de la normativa anterior, 80 años en lugar de 70, para autores fallecidos antes del 7/12/1987.

La ley de propiedad intelectual regula también la posibilidad de gestión colectiva de derechos de autor a través de organizaciones privadas de base asociativa y naturaleza no lucrativa.

¿Es posible utilizar una obra protegida por derechos de autor sin infringir los derechos del autor?

La respuesta a esta pregunta es afirmativa, siempre que se encuentre dentro de las limitaciones y excepciones que regula la ley en sus artículos 31 a 40.

Dentro de las mismas se encuentran las reproducciones provisionales, las copias privadas, las citas, reseñas e ilustraciones realizadas con fines educativos o de investigación científica. Los trabajos sobre temas de actualidad o su utilización en informaciones de actualidad, la parodia, la tutela del acceso a la cultura. La reproducción, el préstamo y consulta mediante terminales especializados en determinados establecimientos.

Si bien, cualquiera de las excepciones o limitaciones antes señaladas para ser válida debe de superar el denominado test de los tres pasos que recoge le artículo 40 bis del mismo texto legal. Por ello, además de tratarse de un caso de los mencionados, es necesario que las excepciones o limitaciones no atenten contra la normal explotación de la obra, ni causen a los intereses legítimos del autor un perjuicio no justificado.

Infracción de derechos de autor

Se entiende como infracción de derechos de autor cualquier vulneración de la normativa vigente en la materia. Bien contenida en la Ley de Propiedad Intelectual y normativa de desarrollo, bien en el Código Penal.

En este sentido, los ilícitos en materia de derechos de autor en España pueden ser penales o civiles. Debiendo tramitarse las acciones ante la jurisdicción correspondiente. En general los ilícitos consisten en supuestos de utilización de obras sin la autorización de los titulares de derechos de autor sobre las mismas.

A veces la distinción entre el ilícito civil y el penal se encuentra en la gravedad de la actuación, como puede ser el caso de la piratería que se regula tanto como ilícito civil, como penal. Los delitos relativos a la propiedad intelectual se regulan en los artículos 270-272 del Código Penal. Dámaris Pamplona, del despacho Chabaneix Abogados Penalistas lo explica en el siguiente vídeo:

Además, la Ley de Propiedad Intelectual contempla el régimen sancionador en sus artículos 190-192 (ilícito administrativo). Existiendo otras sanciones administrativas relacionadas, por ejemplo, en materia de competencia desleal.

Etiquetado como:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *