¿Puede transformarse un divorcio contencioso en mutuo acuerdo?

Divorcio contencioso

El procedimiento de divorcio generalmente se convierte en una negociación constante por ambas partes. Fruto de esas negociaciones, un procedimiento que se inició de forma contenciosa se puede transformar en cualquier momento del proceso en un procedimiento de mutuo acuerdo. Es cierto que también puede ocurrir lo mismo pero al revés, que un procedimiento que comienza como mutuo acuerdo entre las partes, a medida que avance el procedimiento aumenten los enfrentamientos y se solicite su archivo para iniciar así un procedimiento contencioso.

Diferencias entre el divorcio contencioso y el de mutuo acuerdo

El procedimiento de mutuo acuerdo

Es aquel que inician ambas partes o una con el consentimiento del otro, donde solicitan que se dicte sentencia que ponga fin a su matrimonio y apruebe los acuerdos alcanzados por ambos cónyuges. En este tipo de divorcios ambas partes pueden compartir abogado y procurador para ahorrar costes, cuando el entendimiento es total desde el inicio. Sin embargo, en el momento que sea necesaria una mínima negociación o que haya disparidad de criterios entre ambos cónyuges, lo más idóneo es que cada una de las partes tenga un abogado y lo que compartan sea procurador, cuando ya se haya alcanzando el acuerdo definitivo.

En este procedimiento, las partes aportarán el convenio regulador firmado por ambos que recoja todas las cláusulas concernientes a su matrimonio e hijos, en caso de tenerlos.

El procedimiento contencioso

Es aquel por el cual, ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo, una de las partes o las dos inician un procedimiento de divorcio cada uno exponiendo sus pretensiones y cada uno representado con un abogado y procurador. Tras la admisión de la demanda, se dará traslado a la otra parte para que la conteste en el plazo de veinte días hábiles, a través de su representación letrada y procurador.

La demanda versará sobre una serie de cuestiones obligatorias, de las que hablaremos en el siguiente punto, y tras su admisión, será la contraparte la que deba contestar a la misma exponiendo sus pretensiones. Finalmente, será su Señoría quien, tras celebrarse la pertinente vista y practicar la prueba propuesta por ambas partes, dictará sentencia estableciendo lo que a su juicio considere conforme a la legislación y jurisprudencia vigente.

Contra dicha sentencia cabrá recurso de apelación, a diferencia del procedimiento de mutuo acuerdo sobre el que no cabrá recurso alguno. Esto se debe a que ambas partes, al mostrarse de acuerdo con sus pretensiones y con el convenio firmado, renuncian a la posibilidad de interponer recurso, deviniendo así firme la sentencia.

Cláusulas obligatorias en el Convenio Regulador

El convenio regulador que se aporte junto a la demanda de divorcio de mutuo acuerdo deberá estar firmado en todas las hojas por ambos cónyuges y recogerá los siguientes puntos:

  • Patria potestad de los hijos comunes.
  • Guarda y custodia de los hijos comunes.
  • Régimen de visitas al que tendrá derecho el progenitor no custodio ( en el caso de custodia exclusiva): deberá desglosarse por periodo escolar, vacaciones de Navidad, vacaciones de Semana Santa y vacaciones de verano. Generalmente, se establecen vacaciones por mitad y en periodo escolar fines de semana alternos y un día o dos días intersemanales con o sin pernocta.
  • Pensión de alimentos para los hijos comunes. En este mismo apartado también deberán constar los gastos extraordinarios y el porcentaje que cada progenitor deberá abonar sobre los mismos.
  • Uso del domicilio conyugal.
  • Pensión compensatoria. Puede establecerse o no, según si el matrimonio ha causado un detrimento económico a una de las partes por haber apartado su vida laboral al haberse dedicado al cuidado exclusivo de la familia. En caso de no existir tal detrimento, deberá constar la cláusula estableciendo esto y solicitando no sea establecida pensión compensatoria alguna.
  • Régimen económico matrimonial. Es usual que matrimonios que se divorcian de mutuo acuerdo y que se rigen por el régimen de sociedad de gananciales, decidan liquidar la sociedad económico matrimonial en ese mismo acto mediante ese mismo convenio regulador. Es una forma ágil y económica de zanjar vínculos de una forma efectiva.

Solicitud de conversión y procedimiento

El procedimiento de divorcio iniciado de forma contenciosa suele ser un “tira y afloja” constante. Si en un determinado momento del proceso ambas partes llegan a un acuerdo en sus pretensiones, podrán solicitar la transformación del procedimiento a mutuo acuerdo.

De hecho, es muy frecuente que esta transformación del procedimiento se produzca en los días previos a la celebración de la vista. Esto es así ya que el procedimiento contencioso se inicia por demanda de una de las partes exponiendo sus pretensiones y tras su admisión se concede a la otra parte un plazo de veinte días hábiles para contestar exponiendo cuáles son las suyas.

Por ello, con todas las cartas sobre la mesa, las partes pueden negociar a través de sus respectivas representaciones letradas cuáles son los hechos no controvertidos -es decir, en qué puntos se está de acuerdo- y sobre cuáles puede negociarse.

Si finalmente se llega a un acuerdo en todos los puntos, se hará saber el acuerdo al juzgado correspondiente o incluso se podrá solicitar se suspenda el procedimiento por necesitar las partes más tiempo para negociar. Dicha suspensión se solicitará al amparo de lo dispuesto en los artículos 19.4 y 179.2 de la LEC podrá solicitarse su reanudación en cualquier momento tanto si las partes han logrado acuerdo como si no.

Requisitos del artículo 777 LEC  

El artículo 770 de la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC) establece que dicha transformación podrá hacerse en cualquier momento si concurren los requisitos establecidos en el artículo 777 LEC. En resumen, estos requisitos son los siguientes:

  • Deberá aportarse convenio regulador con las pretensiones comunes firmado por ambas partes en todas sus hojas.
  • Se citará a ambas partes para ratificar dicho convenio regulador por separado.
  • En caso de existir hijos comunes o incapacitados, el tribunal necesitará del visto bueno del convenio regulador por parte del Ministerio Fiscal.
  • Si el convenio regulador aportado por las partes no fuera aprobado por el Tribunal en todo o en parte, se les concederá el plazo de diez días hábiles para proponer un nuevo convenio regulador.
  • Si finalmente dicho convenio regulador tiene el visto bueno de todas las partes, se dictará Sentencia contra la cual no cabrá recurso.

Esperamos que este artículo te haya sido de ayuda para saber que cualquier procedimiento de divorcio puede terminar en acuerdo. Para ello, lo ideal es que cuentes con una representación letrada que sepa llevar a cabo una buena negociación entre las partes. Puedes encontrar uno pinchando aquí.

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