Falta de acuerdo al elegir colegio y otros aspectos de la patria potestad

Falta de acuerdo sobre patria potestad

Cada vez es más frecuente que se judicialicen cuestiones relativas a la patria potestad de los hijos comunes, por falta de acuerdo entre los progenitores. Antes de empezar, debemos tener claro qué es la patria potestad y qué aspectos comprende. La patria potestad es el conjunto de derechos y obligaciones que tienen los padres sobre los hijos no emancipados, solo por el hecho de ser sus padres.

En esta medida ambos progenitores se comprometen a decidir consensuadamente aspectos básicos fundamentales de la vida de sus hijos, como pueden ser educación, religión o sanidad.

Distinción entre patria potestad y guarda y custodia

Cabe destacar que no es lo mismo patria potestad que guarda y custodia, algo que muchas veces se confunde o se tiende a pensar que ambos conceptos son sinónimos, pero nada más lejos de la realidad.

Es importante diferenciar estos dos conceptos, ya que la guarda y custodia se refiere a cuál de los progenitores va a vivir y cuidar de los menores tras la ruptura sentimental o el divorcio, pudiendo recaer en ambos progenitores en los casos de custodia compartida, lo que se da cada vez con más frecuencia.

Como hemos dicho, la patria potestad es el conjunto de derechos y obligaciones que tienen los padres sobre los hijos no emancipados y salvo casos excepcionales, siempre suele otorgarse a ambos progenitores tras el divorcio o ruptura.

Lo importante a tener en cuenta aquí, es que no porque un progenitor tenga la guarda y custodia de su hijo tiene derecho a decidir cualquier aspecto básico de su vida sin la aprobación del otro progenitor. Realmente eso es un aspecto englobado en la patria potestad, y que por tanto afecta a ambos progenitores, debiendo haber consenso entre ambos hasta que el menor alcance la mayoría de edad.

Controversias entre los progenitores en el ámbito de la patria potestad

Esto se traduce en que ambos progenitores deberán consensuar aspectos clave en la vida de sus hijos como son: centro educativo, centro sanitario o especialistas médicos a los que deberán acudir o incluso si deben o no realizar la comunión, entre otros.

Generalmente, la patria potestad siempre se otorga a ambos progenitores, salvo raras excepciones donde se solicite explícitamente la privación de la patria potestad de uno de ellos. Algo que no suele concederse salvo casos extremos, como puede ser el hecho de que dicho progenitor nunca haya visitado a su hijo ni haya establecido una relación paternofilial con el mismo.

Aquí es donde se abre un diverso abanico de cuestiones relacionadas con el desarrollo de los menores y el desacuerdo que puede surgir entre sus padres ante la toma de decisiones. Una de ellas, cada vez más frecuente, es la elección del colegio del menor que además suele ir unida a un cambio de domicilio del mismo. Ambas cuestiones se resuelven de la forma que ahora veremos.

El expediente de intervención judicial en los casos de desacuerdo en el ejercicio de la patria potestad relativa a la elección del centro escolar

Tal y como establece el artículo 156 de nuestro Código Civil, “En caso de desacuerdo cualquiera de los dos progenitores podrá acudir al Juez quien, después de oír a ambos y al hijo si tuviera suficiente juicio y, en todo caso, si fuera mayor de doce años, atribuirá sin ulterior recurso la facultad de decidir al padre o a la madre”.

Por ello, cualquiera de los dos progenitores podrá iniciar el expediente de intervención judicial, en los casos de desacuerdo en el ejercicio de la patria potestad. Este aspecto viene regulado en los artículos 85 a 89 de la Ley de Jurisdicción Voluntaria.

Una de las cuestiones que aquí se engloba es el cambio de centro escolar del menor, y es por ello que este tipo de procedimiento en concreto, surge con frecuencia en primavera, ya que es en mayo cuando se abre el plazo para matricular a los menores en el colegio elegido. Es ahí cuando surge la controversia entre los progenitores, ya que los centros escolares solicitan la firma de ambos padres.

Tal y como hemos dicho, este procedimiento se iniciará a instancia de cualquiera de los progenitores, donde expondrá sus pretensiones debidamente. Dicho escrito deberá dirigirse ante el Juzgado de Primera Instancia del partido judicial, en el cual tenga el domicilio el menor.

Este tipo de expedientes no tendrán una tramitación urgente si solo se solicita la determinación del colegio, pero sí lo harán cuando además conlleve el cambio de domicilio del menor. Lo que originará que este procedimiento se transforme en urgente y por tanto se resuelva mucho antes (en ocasiones «inaudita parte«, es decir, sin celebración de comparecencia ni dar trámite al otro progenitor para oponerse).

La comparecencia de las partes

Una vez admitido el escrito iniciador por el Letrado de la Administración de Justicia (antes llamado Secretario Judicial), citará a la partes a una comparecencia con una antelación mínima de quince días hábiles (es decir, no cuentan sábados, domingos ni festivos). Junto a ello, otorgará plazo al otro progenitor para que formule su oposición por escrito en el plazo de cinco días hábiles.

En la comparecencia, en la que es obligatoria la intervención del Ministerio Fiscal que velará junto al Juez por los intereses del menor, se practicará la prueba que versará principalmente sobre:

  • La distancia entre el colegio y el domicilio del menor o del otro progenitor (acreditando un perjuicio económico y temporal a la hora de llevar a cabo el régimen de visitas o la custodia compartida, por ser excesiva la distancia del domicilio de uno de los progenitores al centro escolar, dificultando entregas y recogidas del menor).
  • El modelo educativo (no es raro que la controversia esté entre si el colegio es religioso o laico).
  • Entorno social. Aquí se expondrá si el menor estaba arraigado en el colegio anterior, si estaba integrado en el entorno o si por el contrario, como muchas veces sucede en el cambio del colegio al instituto, todos los amigos del menor irán a un determinado instituto. Y por tanto es deseo del menor continuar con ellos y ello le favorece socialmente.
  • Opinión del menor. Se contará con la opinión del menor siempre y cuando cuente con suficiente juicio o tenga más de doce años.

Tras ello, el Juez decidirá mediante Auto donde atribuirá la patria potestad sobre ese asunto en concreto a uno de los dos progenitores, siendo por tanto uno de los dos quien finalmente decida. Contra dicho auto cabe recurso de apelación, algo que la nueva regulación de la Ley de Jurisdicción Voluntaria otorga, pero que sin embargo antes era irrecurrible.

Destacar aquí la importancia de someterse a autorización judicial sin que el hecho esté consumado. Es decir, es mejor someterse a este procedimiento y que sea un juez quien decida cuál de los progenitores decide a qué centro escolar acudirá el menor antes de realizar la matrícula, ya que esto denota buena fe y vela por el interés del menor.

Otros elementos que rigen la patria potestad y que pueden someterse igualmente a intervención judicial

Cabe destacar que el procedimiento que acabamos de describir en el punto anterior, será el que rija para cualquier otra controversia sobre patria potestad del menor, como pueden ser:

  • Ámbito sanitario: si se le administra una vacuna al menor o no, a qué especialista acudir en caso de intervención quirúrgica o tratamiento médico, sometimiento a terapia psicológica o intervenciones quirúrgicas o estéticas.
  • Ámbito escolar: si el menor acudirá o no a comedor, a excursiones o si se delega a un tercero la recogida o entrega de un menor en el centro escolar o a qué actividades extraescolares acudirá (generalmente, este último punto solo afecta al bolsillo, ya que las actividades extraescolares generalmente y salvo pacto en contrario, serán sufragadas por ambos progenitores por mitad).
  • Vida cotidiana: Aquí la controversia siempre suele estar en quién compra la ropa y calzado del menor. A alguno puede sorprender este punto, pero es más que frecuente que a la hora de entregar al menor al otro progenitor, bien porque es su turno en la guarda y custodia o bien porque así lo establece el régimen de visitas, entregue al menor con ropa un tanto andrajosa para obligar así al otro a que le compre ropa o calzado nuevo. Situación esta que da lugar al enriquecimiento injusto de uno de los dos progenitores.
  • Ámbito religioso: Aquí la cuestión por excelencia es si el menor hace la comunión o no. Cabe destacar que la tendencia es a la  concesión de la misma, ya que se considera que ningún daño puede hacer en el desarrollo o la personalidad del menor.

Cabe destacar, que para someterse a este procedimiento no es requisito exigible que los progenitores deban estar divorciados o separados. Por lo que cualquier pareja con hijos comunes que no se ponga de acuerdo en este tipo de decisiones, puede acudir a la vía judicial a resolver la controversia. Aunque sinceramente, no es algo que se vea en la práctica.

Este ha sido un breve recorrido por los distintos ámbitos que engloba la patria potestad y sus discrepancias. Si has encontrado tu problema en la lectura de este artículo, te recomendamos que acudas a un abogado experto que te asista en todo este proceso.

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