Ley del bienestar animal

Ley del bienestar animal

Tanto en la esfera política como en la social, el debate de esta ley ha sido muy polémico. Pero, ¿qué dice realmente esta ley?

Antes de nada, resulta importante señalar que el proyecto de ley de bienestar animal ha sido aprobado en el Congreso. Pero, debe continuar la tramitación en el Senado para su puesta en marcha. Es decir, todavía no ha entrado en vigor, pero podemos analizar algunos de sus puntos.

La ley se presenta como una norma de “bienestar animal” aunque, como cabe esperar, es una protección a las mascotas más que a ningún otro animal. Aunque pasan a denominarse “animales de compañía”. Protege, especialmente, a perros y gatos. Se busca combatir su abandono, hacer hincapié en las obligaciones que sus dueños tienen y supervisar colonias de gatos. Entre otros aspectos.

¿Cuál es el contexto y por qué surge esta norma?

En el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea se recogen exigencias por parte de la Unión Europea para los Estados miembro en materia de bienestar de los animales. Este tratado llama a los animales “seres sensibles”.

La legislación europea da respuesta a la situación social actual en la mayoría de países de Europa, entre los que definitivamente se encuentra España. Una de cada dos casas cuenta, al menos, con un animal de compañía. Esto hace que su protección sea inevitable, ya que los vínculos afectivos que se crean con los animales hacen que no tenga sentido tratarlos legalmente como simples cosas.

¿Cuáles han sido las modificaciones previas a esta ley?

Siguiendo esta dinámica, a finales de 2021 se aprobó en nuestro país la Ley 17/2021 en la que se modificaba el Código Civil, la Ley Hipotecaria y la Ley de Enjuiciamiento Civil, sobre el régimen jurídico de los animales.

En ella, los animales pasan de ser simples “cosas” a todos los efectos, para convertirse en “seres vivos dotados de sensibilidad”. Esto no es solo un tema lingüístico, ya que conlleva muchas consecuencias legales y, por extensión, sociales. Por ejemplo, gracias a esto, ya no se permite que los animales de compañía puedan embargarse. Tampoco pueden ser divididos en el reparto de bienes tras el divorcio como cualquiera otra cosa e incluso se puede constituir una suerte de “custodia compartida” del animal.

Sin embargo, es importante señalar que estas normas tampoco los equiparan a las personas. Tienen un régimen especial: no son “algo”, pero tampoco son “alguien”.

¿Qué animales se podrán tener como mascotas?

Esta es una de las novedades más significativas de la nueva ley. Hasta este momento, existían una serie de animales que no podían ser considerados como mascotas. Principalmente, se trataba de especies protegidas y especies invasoras.

Sin embargo, con la entrada de la nueva ley, existirá un listado positivo en el que se recogerán específicamente los animales que se podrán tener como animales de compañía. Esta lista todavía no ha sido publicada, así que no se puede decir a ciencia cierta qué animales se podrán tener y cuáles no.

¿Qué prohibirá la nueva Ley de Bienestar Animal?

Se prohibirá que los animales de compañía estén solos durante más de tres días. Veinticuatro horas en el caso de los perros.

Los perros, gatos y hurones no podrán venderse en tiendas de animales y tampoco podrá exhibirse en el escaparate ningún otro animal. Y no se podrán usar como reclamo publicitario en general.

Las peleas de animales también quedan prohibidas. Se prohíbe el uso de especies silvestres en espectáculos de circo. Tampoco se podrá maltratar animales en general ni utilizarlos en espectáculos que le causen sufrimiento, a excepción de la tauromaquia.

El sacrificio de perros y gatos solo podrá realizarse por motivos de seguridad o riesgo para la salud pública.

Obligaciones según la nueva ley

Será obligatorio realizar un curso para tener perro. Aquellos que ya lo tengan, dispondrán de un plazo de dos años para completarlo. Aún hay mucho que determinar al respecto, pero todo apunta a que será un curso online y gratuito.

Al eliminarse la categoría de “perros potencialmente peligrosos” se hará una especie de examen a los perros para determinar si deben aclicársele determinadas medidas de seguridad como el uso de bozal o de una correa corta. Todavía no se ha especificado qué perros tendrán que pasar este examen.

Entre las obligaciones de los dueños, se recoge el mantenimiento adecuado del animal en cautividad. Esto es, los alojamientos en los que vivan deben contar con las condiciones idóneas para que puedan desarrollar sus necesidades básicas. Por ejemplo, se prohíbe que los perros vivan continuamente en exteriores.

Protección de animales urbanos

Esta es la expresión que se utiliza para hablar de animales típicamente domésticos que viven en la calle. Bien porque han sido abandonados o porque viven simplemente en estado silvestre. Es el caso especialmente de las colonias de gatos. Se hace hincapié en la prohibición de su sacrificio, a no ser que el animal tenga problemas de salud que no puedan ser resueltos y le impidan hacer su vida con normalidad.

Las multas por incumplir las normas que recoge la nueva ley de bienestar animal van desde unos pocos cientos de euros hasta 200.000 euros, llegando alguna incluso a ser penada con prisión.

Esta ley nace para garantizar la protección y el bienestar de los animales, pero solo de un porcentaje muy pequeño de los mismos. Principalmente, animales de compañía. Esta norma pone en el centro como nos relacionamos con seres con los que convivimos y que, hasta día de hoy, tenían muy poca protección. Se ponen penas más grandes contra el maltrato y se señalan prácticas bastante comunes como ilegales. Excesiva para algunos, muy insuficiente para una parte cada vez más grande de la población, que ve en el trato a los animales un reflejo de la sociedad.

Nuria P. Espasandín

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