¿Cómo afecta a los niños presenciar la violencia de género?

Los niños y la violencia de género.

La mayor parte de la doctrina existente en materia de psicología infantil afirma que la forma de relacionarse con los demás en la edad adulta, se adquiere en relación directa con las pautas de relación que se han mantenido con los padres durante la primera infancia.

Por tanto, los niños que crecen en un entorno familiar presidido por la violencia de género hacia sus madres, necesariamente serán testigo de situaciones que les condicionarán para toda su vida. Dicho lo anterior es cierto que cada caso es absolutamente distinto a los demás ya que cada persona afronta el dolor de una forma diferente.

Vamos a dedicar este artículo a los niños víctimas de la violencia de género, las consecuencias que causa en su personalidad y la protección que la Ley les ofrece.

¿Cuáles son las consecuencias de la violencia de género en los niños?

Podemos clasificar la situación de los hijos de mujeres sometidas a violencia de género en tres grupos:

Víctimas directas

En el sentido que ofrece la Ley 4/2015 reguladora del estatuo de las víctimas de delitos. Según esta norma podemos hablar de víctimas directas en el caso en que se ha sufrido un perjuicio, particularmente en el caso de lesiones físicas o psíquicas o daños emocionales.

Víctimas indirectas

Esencialmente en el caso de fallecimiento o lesiones graves en la madre, incapacidades, deformidades etc. Es indiscutible que tales situaciones ocasionarán un perjuicio de magnitud incalculable en los hijos.

Víctimas testigos

Por la mera exposición a la situación de violencia que se vive en su entorno y con la que tienen que coexistir en un clima de tensión y miedo constante. Por ello podemos afirmar que aún siendo espectadores de la violencia sobre sus madres, los niños que se encuentran en está situación no pueden ser considerados meros testigos sino verdaderas víctimas. Víctimas a las que se priva del entorno estable que les corresponde, de la seguridad que debe proporcionar el entorno familiar y del afecto por parte de ambos progenitores en condiciones de normalidad.

De todo ello se les priva en estos casos y por tanto son verdaderas víctimas.

¿Qué dicen los psicólogos al respecto?

En cuanto a las consecuencias que el entorno de la violencia deja en los hijos, podemos afirmar siguiendo a los expertos psicólogos en esta materia, que repercute en la llamada memoria emocional y que dificultará la capacidad futura de entablar relaciones saludables sustentadas en la confianza y la empatía.

El hecho de que la violencia se produzca precisamente en el ámbito familiar, es decir en el hogar al que instintivamente se atribuye la imagen de seguridad, protección y confort, hace que las consecuencias sean más graves para los menores.

Entre tales consecuencias podemos destacar en términos generales las siguientes:

Consecuencias generales:

  • Genera serias dificultades en el desarrollo afectivo y conductual de los hijos.
  • Genera el síndrome conocido como estrés post-traumático, generado por la presencia de escenas de terror e impotencia en sus vidas.
  • Repetición de las escenas vividas mediante recuerdos, sueños, pesadillas recurrentes etc.
  • Los menores adoptan mecanismos de autoprotección en su relación con los demás con los que evitan volver a someterse a las escenas vividas. Así suelen actual con indiferencia hacia los demás, con aislamiento voluntario o con apatía frente a actividades colectivas.
  • Pueden padecer exceso de irritabilidad, falta de concentración, hipervigilancia etc.
  • Falta de habilidades sociales, agresividad.
  • Retrasos cognitivos o en el lenguaje que conllevará al fracaso escolar.
  • Alteraciones en la alimentación, en el sueño o en el desarrollo motor.

No obstante, tal y como hemos expuesto anteriormente, cada niño tendrá sus propias consecuencias, diferentes al resto de las víctimas, y cada niño podrá superar todas las secuelas según su capacidad de resiliencia, que no es otra cosa que la capacidad con que cuenta cada individuo para afrontar las dificultades y superarlas, llegando incluso en ocasiones a salir reforzado.

¿Están los menores protegidos por la Ley en estos casos?

Tal y como afirmó el Consejo de Europa en Resolución nº 1714 del año 2010, el hecho de que los hijos presencien la violencia ejercida por su padre contra su madre es en su mismo un abuso psicológico contra los niños.

Con tal afirmación se otorga directamente a los hijos de mujeres que sufren violencia de género, la condición de auténticas víctimas del mismo delito. Esto tiene especial repercusión de acuerdo con la actual Ley 4/2015 de 27 de abril sobre el Estatuto de las Víctimas de Delitos, según la cual el Juez que conozca de este tipo de delitos debe de oficio adoptar medidas sobre los menores afectados, aun cuando no se hubiere formalizado su petición por las partes.

Por su parte la Ley Orgánica 1/1996 de 15 de enero de Protección Jurídica del Menor, establece la obligación de los Poderes Públicos de proporcionar a la debida protección jurídica, social y económica a las familias y en particular a los menores.

En el mismo sentido la Convención de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas de 20 de noviembre de 1989.

A nivel estatal es la Ley 1/2004 de 28 de diciembre sobre Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género la que regula de forma pormenorizada esta materia.

La anterior normativa se vio modificada por Real Decreto-ley 9/2018 de 3 de agosto sobre Medidas Urgentes para el Desarrollo del Pacto de Estado contra la Violencia de Género.

Con esta nueva normativa se abrió el abanico de los mecanismos con los que acreditar la condición de víctima de violencia de género, pudiendo incluso justificar esta condición mediante informe de los Servicios Sociales conocedores de la situación. De modo que el acceso a las distintas ayudas sociales previstas para las víctimas resulta más sencillo.

En cuanto a las ayudas económicas directas que pueden percibir las víctimas serán de dos clase: Una cantidad única que habrá que solicitar en los Servicios Sociales correspondientes, prevista en la mencionada Ley 1/2004 o bien la Renta Activa de Inserción, prevista en el Real Decreto 1369/2006 de 24 de noviembre, cuyo artículo 2.2 c) recoge los requisitos específicos que se precisan para tener derecho a sus prestaciones.

En ambos casos la existencia de hijos a cargo de la víctima constituye un criterio determinante para la concesión de las ayudas.

Etiquetado como:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Asistente Pilar de Iuris NOW ¡Hola! Mi nombre es Pilar. ¿Puedo ayudarte?Puedes llamarme al 910 053 363 o dejar tu nombre y teléfono para que me ponga en contacto contigo lo antes posible.

¿Cómo funcionamos?

Abogados certificados

Abogados certificados

Solamente te ofrecemos abogados que están especializados en tú problema y dispuestos ayudarte.

No hay sobrecostes

No hay sobrecostes

Al contactar con un abogado a través de nuestra plataforma, el precio será el mismo que haciéndolo directamente con el abogado.

Especialistas en tu materia

Especialistas en tu materia

Te ofrecemos un listado de profesionales especializados en tu problema para que puedas elegir el que más se adapte a tus necesidades

Precio competitivo

Precio competitivo

Nuestros abogados están comprometidos con tu problema y te ofrecerán un precio muy ajustado.

Contactar por WhatsApp
//
Pilar
Abogada
¿En qué puedo ayudarte?