Obstrucción a la Justicia

EL DELITO DE OBSTRUCCIÓN A LA JUSTICIA

El delito de obstrucción a la Justicia e encuentra regulado en los artículos 463 y 464 del Código Penal.

El bien jurídico protegido por este delito es el buen funcionamiento de la Administración de Justicia, asegurando el correcto desarrollo de los procedimientos judiciales, reforzando, por un lado, el cumplimiento de los deberes de cada uno de los intervinientes en el mismo y, por otro, evitando que estos se vean afectados por su actuación en el procedimiento.

Este delito comprende varias conductas típicas que procede estudiar pormenorizadamente.

INCOMPARECENCIA SIN JUSTA CAUSA ANTE UN JUZGADO O TRIBUNAL

El delito de obstrucción a la justicia por incomparecencia sin justa causa ante un juzgado o tribunal se limita, exclusivamente, a la jurisdicción penal, castigando dos conductas típicas, en concreto:

  1. Quien, citado en legal forma, deja de comparecer voluntariamente y sin justa causa, ante un juzgado o tribunal en proceso criminal con reo en prisión provisional, provocando la suspensión del juicio oral, será castigado con las penas de prisión de tres a seis meses o multa de seis a 24 meses.
  1. Quien, citado en legal forma, por segunda vez y previo aviso, deja de comparecer voluntariamente y sin justa causa, ante un juzgado o tribunal en proceso criminal sin reo en prisión, provoque o no la suspensión del juicio oral, será castigado con la pena de multa de seis a diez meses.

Si estas conductas se llevan a cabo por abogado, procurador o representante el Ministerio Fiscal, en actuación profesional o ejerciendo su labor, se le impondrá la pena correspondiente a la conducta típica desarrollada en su mitad superior y la de inhabilitación especial para empleo o cargo público, profesión u oficio, por tiempo de dos a cuatro años.

Si la suspensión del juicio oral en causa criminal con reo en prisión provisional se produce por incomparecencia del juez, miembro del tribunal, o secretario judicial se impondrá la pena de prisión de tres a seis meses o multa de seis a 24 meses y, en cualquier caso, inhabilitación especial por tiempo de dos a cuatro años. 

INFLUENCIA O REPRESALIA CONTRA INTERVINIENTE EN EL PROCEDIMIENTO JUDICIAL

Este delito castiga dos conductas típicas, llevadas a cabo contra los intervinientes en un procedimiento judicial, en concreto:

  1. Quien con violencia o intimidación intentare influir directa o indirectamente en quien sea denunciante, parte o imputado, abogado, procurador, perito, intérprete o testigo en un procedimiento para que modifique su actuación procesal, será castigado con la pena de prisión de uno a cuatro años y multa de seis a veinticuatro meses.

Si el autor del hecho alcanzara su objetivo se impondrá la pena en su mitad superior.

En muchas ocasiones, la diferencia entre la condena y la absolución de una persona es la declaración de un testigo, el informe de un perito, etc, por tal motivo, con este delito se pretenden evitar las influencias externas sobre los intervinientes en el procedimiento, ello sin perjuicio de otras figuran orientadas a este fin como la del testigo protegido.

  1. Se impondrán las mismas penas a quien realizare cualquier acto atentatorio contra la vida, integridad, libertad, libertad sexual o bienes, como represalia contra las personas citadas en el apartado anterior, por su actuación en procedimiento judicial.

Las penas por la comisión de esta conducta típica se aplicarán sin perjuicio de las que resultaren de las infracciones concretamente cometidas, es decir, si como represalia por la actuación de un testigo en un juicio se le agrede causándole lesiones, al autor de ese hecho se le castigará como culpable de un delito de obstrucción a la Justicia y de un delito de lesiones.

Nicolás Marchal González
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