¿Qué se entiende por orden público?

que es orden publico

Para poder vivir en sociedad el ser humano se ha dotado de un ordenamiento jurídico. Un conjunto de normas que permiten mantener el orden público y facilitan con ello la convivencia entre personas de todo tipo y condición. Sin embargo, no siempre que abordamos este concepto lo entendemos en toda su extensión, así que ha llegado el momento de profundizar un poco más en él.

Definición de orden público

Entender qué es el orden público no es sencillo porque es un concepto muy amplio que ha ido cambiando a lo largo del tiempo. Lo que entendemos hoy en día por orden público no es lo mismo que entendían quienes vivían en nuestro país hace un siglo.

Con carácter general se entiende como orden público aquella situación que permite que las instituciones públicas y privadas funcionen con normalidad, permitiendo que los ciudadanos puedan ejercer sus derechos y libertades de forma pacífica. El resultado es un marco de convivencia que busca ser lo más justo posible para la sociedad.

Este concepto ha estado siempre muy ligado con la seguridad pública, entendiéndose que hay orden público cuando los ciudadanos cumplen con las normas. Pero en los últimos años ha adquirido una dimensión más amplia y se asocia no solo al cumplimiento de las normas, sino a conductas que son necesarias para garantizar un correcto ejercicio de los derechos y libertades por parte de todos, lo que mejora la calidad de vida.

Por ejemplo, contribuimos a mantener el orden público cuando nos abstenemos de cometer conductas delictivas, pero también cuando nos ponemos la mascarilla al salir de casa para salvaguardar el derecho al cuidado de la salud de todos los demás.

Fundamentos teóricos

El concepto de orden público está ligado al nacimiento del Estado moderno y democrático, todas las democracias contemporáneas han articulado un ordenamiento jurídico que permite la convivencia pacífica. Lo que se busca es establecer un equilibrio entre la consecución de los fines que persigue el Estado y el bienestar de los ciudadanos.

Esto explica que el orden público no sea igual en todos los lugares, aunque en cualquier caso tiene la característica común de influir en el desarrollo de los derechos que legítimamente han sido atribuidos a los ciudadanos a través del ordenamiento constitucional.

Los teóricos han estudiado en profundidad este término tan complejo y amplio debido a su indeterminación. En lo que sí están de acuerdo es en que el sistema normativo basado en el orden público limita los derechos y libertades de los ciudadanos para conseguir una adecuada convivencia.

Además, una de las peculiaridades del sistema jurídico español es que la cláusula de orden público se aplica de diferentes formas en diferentes ordenamientos jurídicos. 

¿Cómo se protege el orden público?

En un mundo perfecto los ciudadanos ejercerían sus derechos y libertades en la justa medida para disfrutar de calidad de vida sin molestar a los demás. Pero la realidad nos demuestra que esto no es así. Por eso, los poderes públicos tienen que intervenir a la hora de salvaguardar el orden público.

La forma de protegerlo no es otra que la coacción administrativa e incluso la sanción penal. Es deber de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado velar por el mantenimiento del orden público, estando capacitados para actuar cuando se produzcan actos que supongan una vulneración del mismo.

El Código Penal hace referencia al delito de alteración del orden público, si bien en muchos casos las conductas que suponen una alteración de dicho orden público tienen una regulación local. No es extraño que los Ayuntamientos tengan sus propias normas sobre cuestiones como el nivel de ruido admisible.

Las conductas que pueden suponer una alternación del orden público pueden ser muy variadas. Por ejemplo, golpear la puerta de las habitaciones de un hotel en plena noche con ánimo de molestar a los huéspedes, permitir que un perro pase horas y horas ladrando, escuchar música a un volumen muy alto durante la noche, incitar a la violencia en un lugar público o gritar obscenidades. En definitiva, todas aquellas conductas que objetiva y razonablemente puedan alterar la paz y la tranquilidad de los demás.

Aunque en los casos más graves se puede sancionar el hecho con pena de prisión, lo normal es que se imponga una multa de carácter económico.

Orden público internacional

El orden público desde el punto de vista del Derecho Internacional Privado actúa como límite a la aplicación de una norma extranjera en territorio nacional por ser incompatible con los valores fundamentales del ordenamiento jurídico propio.

Por ejemplo, hay países en los que está permitida la bigamia, pero en España no es así. Si un ciudadano extranjero cuya ley nacional permite la bigamia quiere contraer matrimonio en España estando todavía casado con otra persona, se aplica el orden público internacional, de forma que dicho matrimonio no se puede celebrar por ser contrario a nuestro ordenamiento jurídico.

Lo que se busca con esto no es limitar derechos, sino evitar incongruencias y graves desigualdades. No tendría sentido que los ciudadanos españoles no puedan estar casados con más de una persona a la vez y sí se permitiera en el caso de extranjeros cuya ley nacional lo permita.

El orden público internacional es un concepto algo más limitado que el nacional, ya que no se puede recurrir a él en cualquier caso para limitar derechos y libertades, solo en aquellas situaciones en las que sea imprescindible para salvarguardar los principios de justicia del Estado del foro (el Estado en el que se encuentra el ciudadano extranjero que quiere ejercer derechos o libertades que su ley nacional sí le permite).

Etiquetado como:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Cómo funcionamos?