¿En qué consiste el uso fraudulento de la tarjeta de crédito?

Tarjeta de crédito

Es el siglo XXI el tiempo en el que se están generalizando los pagos mediante el uso de tarjetas de crédito y también de débito; no solo en establecimientos, de modo presencial, sino también por internet. Puede parecernos que todo son ventajas en este sencillo modo de pago pero lo cierto es que no es así; se precisa cierto cuidado y diligencia en su utilización para evitar desagradables sorpresas.

El uso fraudulento de una tarjeta de crédito consiste en una operación de pago realizada con esa tarjeta por un tercero, distinto del usuario o titular de la misma, sin su autorización. Por el contrario, no habría uso fraudulento de la tarjeta de crédito cuando la operación de pago con la tarjeta la hace un tercero, distinto del titular, pero con su autorización.

La normativa aplicable a los usos fraudulentos de tarjetas se regula en el Real Decreto Ley 19/2018, de 23 de noviembre de Servicios de Pago y otras medidas urgentes en materia financiera

Modalidades de fraude

Los casos de fraude más comunes son los siguientes:

  1. Fraude por robo: cuando se produce la sustracción de la tarjeta por un robo presencial.
  2. Fraude por internet: es el más común de los fraudes; en este caso, el titular de la tarjeta siempre tiene la misma en su posesión, pero terceras personas, bien por un hackeo del ordenador, bien por una compra online en un sitio web no seguro, bien por un engaño, consiguen tener acceso a los datos de la tarjeta. Y todo ello sin que el titular de la misma los haya proporcionado a nadie.

¿Cuál es la posición de los Bancos y entidades financieras?

Con relación a este punto, una cosa es lo que indica la Ley de Servicios de Pago que deben hacer las entidades financieras ante un cargo no autorizado y otra muy distinta la postura real de los Bancos ante los mismos.

Responsabilidad de las entidades regulada en la Ley de Servicios de Pago

Los artículos 43, 44 y 45 de la citada disposición regulan cual es la responsabilidad de las entidades financieras. En el caso que nos ocupa, cuando el cargo no autorizado tiene su causa en el uso fraudulento de la tarjeta de crédito por un tercero distinto del titular, la entidad habrá de restituir el dinero siempre y cuando:

  1. El titular de la tarjeta ponga en conocimiento de la entidad de modo inmediato la realización de esos cargos irregulares realizados por un tercero.
  2. El titular de la tarjeta haya custodiado de modo diligente su tarjeta y los datos de la misma (número, pin, códigos de seguridad etc), sin proporcionárselos a nadie.
  3. El Banco no pueda demostrar que en ese cargo hubo negligencia grave por parte del usuario habitual.

En estos casos, el Banco ha de proceder de manera inmediata a la devolución de las cantidades defraudadas o al día hábil siguiente.

Posición real de las entidades ante los cargos fraudulentos.

En la actualidad, salvo algunas excepciones, ante las reclamaciones de usuarios por este motivo, la respuesta de los Bancos suele ser contraria a restituir cantidad alguna.

¿ Los motivos?: pues sencillamente cargan la responsabilidad a los usuarios de las tarjetas. Las entidades verifican cuál ha sido la operativa del cargo fraudulento. En el momento en que comprueban que se ha tecleado el pin de la tarjeta y el código de seguridad que mandan por SMS, lo consideran operación hecha por comercio seguro y que, en consecuencia, les exime de responsabilidad.

Sin embargo, no debemos olvidar que la propia Ley de Servicios de Pago dispone que el solo hecho de utilizar la tarjeta (marcar pin y código de seguridad), no acredita sin más que esa operación haya sido realizada por el usuario de la tarjeta. Como ya hemos indicado antes, es función de la entidad acreditar el fraude o negligencia por parte del usuario.

¿Qué podemos hacer como usuarios de las tarjetas de crédito?

Si somos víctimas de un uso fraudulento de nuestra tarjeta de crédito, estos son los pasos que deberíamos de dar:

1.- Comunicar a la entidad financiera el hecho indicando que se trata de cargos nos autorizados por nosotros.

2.– Anular la tarjeta.

3.- Denunciar los hechos en la Comisaría de Policía o Cuartel de la Guardia Civil más cercanos.

4.- Si en los días siguientes a comunicar al Banco los cargos fraudulentos no nos restituyen el dinero, lo adecuado será presentar escrito de reclamación al Servicio de Atención al Cliente de nuestra entidad financiera. Solicitando que procedan a restituirnos el importe de los cargos no reconocidos. Se trata de un trámite que no tiene coste alguno.

5.- Elevar la reclamación al Departamento de Conducta de Entidades del Banco de España, en el caso de que la contestación del Servicio de Atención al Cliente de nuestra entidad sea contraria a la devolución de las cantidades defraudadas. Este trámite tampoco tiene coste alguno.

6.- Interposición, previo estudio de su viabilidad, de procedimiento judicial solicitando la devolución de las cantidades defraudadas. En este caso, el trámite conlleva gastos de Abogado y Procurador, si la cantidad cuya devolución reclamamos al Banco es superior a 2000 euros.

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