¿Es posible mantener la vivienda habitual hipotecada si te acoges a la Ley de Segunda Oportunidad?

En Iuris Now ya hemos tratado en distintos artículos los procedimientos de insolvencia en Derecho Español. Un ejemplo lo puedes encontrar aquí, donde se trataba la posibilidad de declaración del concurso de acreedores cuando solo existe un único acreedor.

No obstante, tras la aprobación del Real Decreto Legislativo 1/2020, de 5 de mayo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley Concursal, esta cuestión quedó completamente aclarada en su artículo 303.5.

En el post de hoy trataremos la posibilidad de que deudor concursado pueda mantener la vivienda habitual hipotecada tras acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad.

¿Cómo se puede mantener la vivienda habitual hipotecada en la Ley de Segunda Oportunidad?

Como ya hemos comentado en post anteriores, la Ley 25/2015, de 28 de julio, de mecanismo de segunda oportunidad, reducción de la carga financiera y otras medidas de orden social -en adelante Ley 25/2015-, tiene como objetivo regular las situaciones de insolvencia en el caso de autónomos, profesionales y personas físicas no empresarias que se encuentren en supuestos de insolvencia actual o inminente.

Esta Ley 25/2015, busca la reestructuración de las deudas siempre que el deudor lo sea de buena fe, pudiendo, incluso, exonerarse al deudor de la totalidad de las deudas, una vez liquidado todo el patrimonio de que disponga en el momento presente.

Dicho esto, si el requisito para que el deudor vea perdonadas todas sus deudas es liquidar todo su patrimonio:

¿cómo podría lograr mantener su vivienda habitual gravada con una hipoteca?

El Real Decreto Legislativo 1/2020, de 5 de mayo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley Concursal -en adelante TRLC.-

El TRLC, regula la tramitación, requisitos y efectos de la exoneración del pasivo insatisfecho del concursado persona natural.

Si bien es cierto que uno de los requisitos para poder obtener el beneficio de la exoneración del pasivo insatisfecho -en adelante BEPI-, es la insuficiencia de bienes (masa activa) para satisfacer los créditos, existen dos supuestos en los que es posible conservar la vivienda habitual y poder acogerse al BEPI.

¿Cuáles son esos dos supuestos?

Se podrá solicitar mantener la vivienda habitual hipotecada una vez solicitada la Segunda Oportunidad y poder acogerse al BEPI si:

El deudor concursado es un deudor hipotecario en riesgo de exclusión.

En este supuesto, se debe tener en cuenta no solo las previsiones de la normativa concursal sino que, también serán de aplicación las medidas que refuerzan la protección a los deudores hipotecarios.

Entre estas normas, destacar el Real Decreto-ley 6/2012, de 9 de marzo, de medidas urgentes de protección de deudores hipotecarios sin recursos.

Para ello, el deudor deberá formular su petición de acogimiento al Código de Buenas Prácticas ante su entidad bancaria. Deberá acompañar los documentos señalados en el artículo 3.3 del Real Decreto-ley 6/2012. La entidad estudiará la documentación y comprobará si se sumplen los requisitos del umbral de exclusión del deudor concursado.

Aunque se trate de un deudor concursado y se esté liquidando todo su patrimonio para abonar los pagos debidos a sus acreedores, no debe quedar excluido de las medidas que refuerzan la protección a los deudores hipotecarios en situación de exclusión si se trata de un deudor vulnerable.

El deudor concursado se encuentra al corriente de pago de las cuotas del préstamo hipotecario.

Con respecto a esta segunda posibilidad de conservar la vivienda habitual hipotecada, señalar que se trata de un criterio establecido por los Jueces de lo Mercantil y de Primera Instancia nº 50 de Barcelona. Este criterio surgió durante un seminario celebrado en el año 2016 sobre la exoneración del pasivo insatisfecho del antiguo artículo 178 Bis de la Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal.

En este segundo supuesto, además, hay que tener en cuenta que:

  • Existan posibilidades de que el deudor concursado pueda seguir atendiendo el pago de las cuotas del préstamo hipotecario.
  • Que el valor de la garantía hipotecaria sea superior al valor razonable del bien inmueble sobre el que está constituida la garantía.

Además, para que sea admitida la posibilidad de conservar la vivienda habitual hipotecada debe poder demostrarse que es una medida que beneficia a los acreedores.

Conclusión.

Se debe poder demostrar que, en caso de venta de la vivienda no quedaría ni siquiera garantizada la deuda con el acreedor hipotecario -acreedor privilegiado-, por lo que los demás acreedores no verían satisfechos sus créditos ante la falta de remanente.

Exceptuando los dos supuestos contemplados, no cabría la posibilidad de conservar la vivienda habitual hipotecada del deudor acogido a la Ley de Segunda Oportunidad.

Si quieres conocer los requisitos y cómo iniciar una solicitud para acogerse a este mecanismo de segunda oportunidad puedes consultar nuestro artículo sobre aplicación de la Ley de segunda oportunidad para salir de las deudas.

Y como siempre recomendamos en Iurisnow, en caso de duda, lo mejor es siempre consultar con un profesional del derecho.

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