El contrato de empleada del hogar y los diferentes tipos que hay-Iuris Now!

El contrato para una empleada del hogar y los requisitos necesarios

By Maria del Carmen Jiménez Segurado | Artículos para clientes

Jun 12
obligatoriedad contrato empleada del hogar

El servicio doméstico es una actividad con mucha demanda que, sin embargo, durante muchos años se ha visto afectado por la clandestinidad. No era infrecuente que quienes realizaban estos trabajos lo hicieran “en negro”, es decir, sin contrato ni alta en la Seguridad Social. Nuestra legislación ha intentado poner freno a esta situación con la creación del contrato de empleada del hogar.

¿Por qué es importante este contrato?

Voluntariedad, ajeneidad y dependencia, todas las condiciones que definen al trabajo por cuenta ajena están también en la relación entre las personas que se dedican al servicio doméstico y sus empleadores. Por tanto, no cabe duda de que en este caso estamos en presencia de una actividad laboral.

Nuestra legislación nos dice que todo trabajo por cuenta ajena debe tener como base un contrato entre las partes que establezca los derechos y obligaciones tanto del trabajador como del empresario o empleador.

Hace unos años se integró el Régimen Especial de Trabajadores del Hogar en el Régimen General de la Seguridad Social. Con esta medida lo que se busca es profesionalizar el sector.

Por otro lado, no podemos perder de vista el hecho de que las labores domésticas implican una serie de riesgos laborales (posibles caídas, quemaduras con la comida o con la plancha, etc.). Un contrato ofrece al trabajador doméstico la garantía de saber que está protegido en caso de que le ocurra algo.

Salario mínimo

El Salario Mínimo Interprofesional (SIM) tiene por objeto garantizar que los trabajadores tendrán unos ingresos suficientes para poder satisfacer sus necesidades básicas.

La cuantía viene establecida directamente por el Gobierno, por lo que ningún convenio colectivo ni ningún acuerdo entre empresario y trabajador puede establecer un salario inferior al SIM para el caso de jornada completa.

La legislación relativa al contrato de empleada del hogar establece la obligatoriedad de pagar como mínimo el SIM en caso de que se hagan jornadas semanales de 40 horas y se trabaje para el mismo empleador durante 120 días o más al año. El sueldo se suele abonar a través de 14 pagas. Es decir, 12 pagas ordinarias y 2 extraordinarias. 

También está la posibilidad de abonar 12 pagas prorrateando en ellas la cuantía que corresponde a las pagas extraordinarias.

No obstante, si la empleada doméstica no trabaja a jornada completa sino media jornada o incluso menos, se prorrateará la cuantía del salario mínimo entre las horas efectivamente trabajadas para saber cuánto le corresponde cobrar.

Contrato indefinido, contrato de duración determinada y contrato por obra. ¿Cuál escoger?

El contrato de empleada de hogar es una modalidad contractual en sí misma con sus peculiaridades, pudiendo celebrarse con una duración indefinida o temporal. A su vez, el contrato de duración determinada puede ser por obra o servicio o de interinidad.

Con independencia del tipo de contrato, el mismo deberá celebrarse siempre por escrito, pudiendo ser a jornada completa o parcial, entendiéndose como tal toda aquella que sea inferior a las 40 horas.

Contrato por obra

En él se debe establecer siempre la fecha de inicio de la contratación. La fecha de fin del contrato podrá ser indicada de forma expresa o sustituida por la coletilla “hasta fin de obra” si se desconoce la duración exacta. No obstante, en ningún caso podrá superar los 3 años de duración, de ser así se entenderá que estamos ante un contrato indefinido.

Contrato de interinidad

Solo se puede firmar si su finalidad es la de sustituir a otro trabajador del servicio doméstico que se encuentra temporalmente ausente por una causa que le dé derecho a reserva de su puesto de trabajo, como una baja por maternidad o una excedencia.

Dar de alta en la Seguridad Social

A fin de acabar con la economía sumergida en torno al servicio doméstico y garantizar una adecuada protección a los trabajadores del sector, el alta en la Seguridad Social es absolutamente obligatoria.

El empleador debe darse de alta como empleador en la Seguridad Social y luego dar de alta a su trabajador a través del modelo TA2/S-0138.

Si el empleado tiene un contrato de menos de 60 horas al mes puede acordar con su empleador ser él quien se encargue de los trámites con la Seguridad Social.

Tras el alta, el empleador debe abonar mensualmente la cotización que corresponda según el salario que tenga su servicio doméstico. Los tipos de cotización van variando de año en año, así que es importante estar al tanto de los mismos.

Hoy en día estos trámites son muy sencillos. Lo más fácil es personarse en la oficina de la Tesorería General de la Seguridad Social con el contrato ya firmado y el número de cuenta bancaria a través del que se pagarán las cotizaciones.

La Seguridad Social hace el cálculo de lo que le corresponde pagar al empleador cada mes y pasa el cargo en la cuenta correspondiente.

Eso sí, es fundamental que el alta en la Seguridad Social esté hecha antes de que el contrato entre en vigor. Solo de esta manera el trabajador estará protegido desde el primer día y el empleador se evitará sanciones.

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