Las diferencias entre falso autónomo y autónomo dependiente (TRADE)

Principales diferencias entre un falso autónomo y un autónomo dependiente

By Cristina Villarino | Artículos para clientes

Dic 04
Diferencias entre falso autónomo y autónomo dependiente

El “falso autónomo” se define como aquel trabajador que tiene un contrato mercantil pero cuyas condiciones de prestación de servicios son las de un contrato laboral, de forma que su contratación está hecha en fraude de ley con el fin último de ahorrar gastos sociales por parte del empresario. Así pues, cumple con los requisitos y obligaciones de cualquier autónomo y además tiene las obligaciones de cualquier trabajador por cuenta ajena.

Por contra, el Trabajador Autónomo Económicamente Dependiente (TRADE) es una figura prevista legalmente en el Estatuto de los Trabajadores (ET) desde hace diez años y se define como “aquél que realiza una actividad económica o profesional a título lucrativo de forma habitual, personal, directa y predominante para una persona física o jurídica, denominada cliente, del que dependen económicamente por percibir de él, al menos, el 75% de sus ingresos por rendimientos de trabajo y de actividades económicas o profesionales”.

La principal diferencia entre ambas figuras, a mayores de que una sea fraudulenta y la otra legal, reside en la independencia. Mientras que un falso autónomo debe seguir las directrices de sus inmediatos superiores, tal y como haría un trabajador contratado por los mismos, el TRADE conserva su independencia operativa, y al mismo tiempo, asume sus propios riesgos como autónomo. Dicho de otro modo, el TRADE tiene una obligación de resultado pero no un protocolo para su consecución, pudiendo organizar su trabajo con total autonomía y siguiendo sus propias directrices, sin perjuicio de recibir ciertas indicaciones del cliente para garantizar un concreto resultado.

La independencia de la que goza el TRADE con respecto al “falso autónomo” se materializa en conductas como las que a continuación se describen:

  • Horario : El TRADE tiene libertad para distribuir su jornada como estime oportuno, mientras que el “falso autónomo” está sujeto a la jornada prevista por el empresario como cualquier trabajador con contrato laboral, con independencia de que ésta tenga cierta flexibilidad, por ejemplo, en la hora de entrada o salida del centro de trabajo.
  • Actividad realizada: La actividad realizada por el TRADE está diferenciada de la del resto de trabajadores que trabajan por cuenta del cliente, sin embargo, el “falso autónomo” desempeña la misma actividad que cualquier trabajador laboral.
  • Contraprestación económica: El “falso autónomo” percibe una cuantía fija mínima cada mes, mientras que el trabajador autónomo dependiente económicamente percibe una cuantía en función de los servicios efectivamente prestados. Así mismo, la cuantía percibida por el “falso autónomo” es fijada unilateralmente por el empresario y no por él mismo como ocurre con el TRADE.
  • Utilización de recursos: El “falso autónomo” para el desarrollo de las tareas encomendadas utiliza los recursos del empresario mientras que el TRADE utiliza los suyos propios.

No obstante las diferencias expuestas, ambas figuras tienen en común que para la tutela efectiva de sus derechos deben acudir a la jurisdicción social, el “falso autónomo” para que se reconozca su condición de trabajador laboral y el TRADE para resolver cualquier discrepancia ante el cese de servicios.

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About the Author

Abogada en ejercicio, colegiada nº 125706 del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid. Especializada en novedades en materia laboral y seguridad social