Casos en los que un trabajador puede solicitar la incapacidad laboral

By Adrián Garzón | Sin categorizar

May 29

La incapacidad laboral es aquella situación en la que un trabajador no puede desarrollar sus funciones. Esta incapacidad puede ser transitoria o no. En el primer caso estaremos ante una incapacidad temporal, mientras que en el segundo caso nos encontraremos con una incapacidad permanente. Además, la incapacidad permanente se gradúa según las funciones para las que está invalidado el trabajador.

La legislación social protege a los trabajadores en situación de incapacidad. Por tanto, ante estos casos el trabajador tendrá derecho a una baja y, en su caso, a una prestación de la Seguridad Social.

¿Cuándo estamos ante un caso de incapacidad laboral?

Para que se dé la incapacidad laboral es necesario que el trabajador esté imposibilitado para trabajar. La causa debe ubicarse en una enfermedad o accidente. Además, en el caso de la incapacidad temporal el trabajador debe precisar atención sanitaria (lo que incluye el estudio diagnóstico).

Requisitos de la incapacidad laboral

Los requisitos de la incapacidad temporal dependerán de la tipología de la misma. Cuando el impedimento sea transitorio el profesional:

  • Debe estar impedido para trabajar a causa de un accidente o enfermedad.
  • Además, debe estar recibiendo asistencia sanitaria o en observación clínica por enfermedad profesional.

Respecto al impedimento permanente, se da cuando:

  • La incapacidad temporal se ha extendido por un período superior a 365 días (prorrogables por otros 180 si se prevé la curación).
  • O han transcurrido 6 meses en observación por enfermedad profesional (prorrogables por otros 6 si se estima necesario para el diagnóstico).
  • En todo caso es necesario que la capacidad laboral del trabajador se haya visto reducida o anulada a largo plazo o definitivamente.

Además, para acceder a las prestaciones por incapacidad temporal o permanente es preciso reunir una serie de requisitos. Sin entrar en detalle, estos tienen en consideración:

  • La contingencia causante. Y ello porque las contingencias profesionales no requieren períodos previos de cotización.
  • La carrera de cotización. Ya que, dependiendo de las circunstancias del impedimento, el acceso a la prestación requerirá que el profesional haya cotizado a la Seguridad Social durante un tiempo.

En general es necesario estar afiliado a la Seguridad Social y en alta o situación asimilada para tener acceso a sus prestaciones. Este requisito decae ante las contingencias profesionales.

Tipos de incapacidad laboral

Además de los dos tipos de incapacidad laboral mencionados (temporal y permanente) cabe señalar que existen graducaciones en el impedimiento de larga duración. Así, podemos hablar de:

  • Incapacidad permanente parcial. Se da cuando la disminución de las capacidades del trabajador es superior al 33 %, pero todavía puede ejercer las funciones fundamentales.
  • Incapacidad permanente total. Se da cuando el trabajador pierde la capacidad de realizar las funciones básicas de su profesión, pero todavía puede dedicarse a otras ocupaciones.
  • Incapacidad permanente absoluta. Se da cuando el trabajador pierde la capacidad de desarrollar trabajo alguno.
  • Gran incapacidad. Se da cuando, además de no poder realizar ningún trabajo, el profesional necesita la ayuda de otra persona para desarrollar sus actividades cotidianas, a consecuencia de sus graves pérdidas anatómicas o funcionales.

La graduación de la incapacidad permanente es importante a efectos del cálculo de las prestaciones de la Seguridad Social, como se explicará más adelante.

Cuáles son los primeros pasos para solicitar la incapacidad

Para solicitar la incapacidad temporal el trabajador deberá acudir al facultativo y acreditar su carrera de cotización. Tendrá que llevar el parte de baja a la empresa, además de los de confirmación y alta conforme le sean entregados. En el caso de los trabajadores autónomos deberán presentar una declaración de situación de actividad.

Si la incapacidad laboral es permanente, el inicio del proceso será idéntico. La diferencia radica en que el trabajador deberá someterse a estudios del Equipo de Valoración de Incapacidades, a efectos de la calificación y revisión de su estado.

Cuánto se cobra

Dependiendo del tipo de incapacidad laboral que se padezca, se tendrá derecho al cobro de una prestación o una pensión. La diferencia radica en que la pensión es vitalicia salvo que el estado del trabajador mejore, recuperando su capacidad laboral.

En ambos casos, la cuantía de la prestación dependerá fundamentalmente de las bases de cotización del trabajador y el tipo de contingencia causante.

Prestaciones por incapacidad

  • Incapacidad temporal. En este caso se cobrará el 75 % de la base reguladora cuando provenga de accidentes de trabajo o enfermedades profesionales. Si la contingencia causante es común, la prestación se cobrará en dos tramos. Se cobrará el 60 % de la base reguladora entre los días 4 y 20, y el 75 % a partir del 21.
  • Incapacidad permanente parcial. Da derecho al cobro de una indemnización de 24 mensualidades equivalentes a las que corresponderían en caso de ser una incapacidad temporal.
  • Incapacidad permanente total. Puede optarse entre una indemnización o una pensión vitalicia. Si se opta por la indemnización, esta dependerá de la edad del trabajador. Cuanto más joven sea, más cobrará, estando la horquilla entre las 12 y las 84 mensualidades, calculadas como en los casos anteriores.

Pensiones por incapacidad

  • Incapacidad permanente total. En este caso se aplicará un porcentaje del 55 % a la base reguladora.
  • Incapacidad permanente absoluta. En este caso se aplicará un porcentaje del 100 % a la base reguladora.
  • Gran incapacidad. Se percibe la prestación por incapacidad permanente absoluta más un complemento. La cuantía de este complemento equivale a la suma del 45 % de la base mínima de cotización más el 30 % de la última base de cotización del causante.

Cabe señalar que estos porcentajes pueden sufrir modificaciones. Por ejemplo, cuando la contingencia causante sea de origen profesional y a causa del incumplimiento de las normas de prevención de riesgos laborales se incrementará el porcentaje en un 30 – 50 %. También, en caso de tener dos, tres o más hijos, las mujeres pueden incrementar su pensión en un 5, 10 o 15 %.

En definitiva, la incapacidad laboral es la situación de impedimento, a causa de accidente o enfermedad, para desarrollar las funciones laborales. La legislación social ofrece una respuesta a la situación de necesidad creada por este impedimento, consistente en una serie de prestaciones y pensiones públicas. Estas pueden ser sustituidas o complementadas por productos de previsión privados.

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About the Author

Soy licenciado en Filosofía (UV) y graduado en Derecho (UNED). Actualmente curso el Máster de Acceso a la Abogacía. A lo largo de mi carrera me he especializado en Derecho de la Propiedad Intelectual e Industrial y Laboral. Además, he realizado cursos de Mediación y Arbitraje, ya que me interesan los métodos alternativos de resolución de conflictos. Por último, desde que fundé Lexterna he adquirido competencias digitales útiles para el sector del legal tech. Entre ellas, el uso de herramientas de marketing, programación web, SEO y redes sociales.