Indemnizaciones por lucro cesante - Iuris NOW

¿Qué es y cómo se calcula el lucro cesante?

By Amalia Gonzalez | Artículos para clientes

Nov 30
¿Qué es y cómo se calcula el lucro cesante?

Antes de centrarnos en el lucro cesante conviene poner de manifiesto que en Derecho Español existen dos títulos de imputación de responsabilidad civil. Por un lado, la responsabilidad contractual, y, por otro, la extracontractual o aquiliana. La imputación en caso de responsabilidad contractual tiene lugar por incumplimiento de la obligación, en particular, en los casos de dolo, negligencia o morosidad. La extracontractual sólo requiere la producción de daño por culpa o negligencia.

Definición de lucro cesante

El lucrum cesans es en el Código civil, a tenor del art. 1106 CC, una parte del concepto indemnizatorio de la responsabilidad civil, pues la indemnización de daños y perjuicios no sólo comprende el valor de la pérdida sufrida (daño emergente), sino también la ganancia que ha dejado de obtener el acreedor por el hecho de producirse el daño (lucro cesante significado). Y es parte de la indemnización correspondiente, cualquiera que sea el título de imputación de la responsabilidad.

Si bien, el daño producido puede valorarse objetivamente de forma más o menos acertada, la valoración de la ganancia dejada de percibir, como cuantificación de algo que no ha ocurrido, no es un concepto tan claro y presenta muchas más dificultades de prueba.

Lucro cesante y daño emergente

De lo anterior se deriva que, siempre en comparación con el daño emergente, el lucro cesante suele aplicarse más restrictivamente. La razón es que, tanto la prueba para cuantificarlo, como la prueba del nexo causal entre la actuación del causante y el perjuicio, requieren un ejercicio de abstracción, puesto que nos movemos en el cálculo de un perjuicio que realizamos por asunciones.

En cualquier caso, es importante tener claro el concepto de ganancia dejada de percibir, pues no es equivale a pérdidas futuras, sino a una disminución patrimonial al no haberse incrementado el patrimonio como lo habría hecho sin el siniestro.

¿Cómo se prueba el lucro cesante?

Puesto que se trata de probar un hecho que podría haber ocurrido, pero que no tuvo lugar, la prueba sólo puede ser indirecta sobre la base de indicios o presunciones derivados de hechos que habrán de ser objeto de prueba.

Además, no sólo debe probarse la existencia de la ganancia no producida y el nexo causal, sino que también ha de probarse su cuantía, correspondiendo en todo caso la prueba a quien reclama el lucro cesante.

En el caso de una actividad o negocio habrá que recurrir a probar los beneficios obtenidos anteriormente, ya sea en el mismo periodo el año anterior, ya sea en media. Para acreditarlos podrán usarse la contabilidad, los documentos fiscales, pruebas periciales… en general, lo que se busca es determinar con criterios medios, las ganancias habituales en el sector de actividad de que se trate.

Cálculo del lucro cesante

Además, una vez probada la existencia de la ganancia dejada de percibir es preciso cuantificarla. Para ello será necesario acudir tanto a datos internos del afectado como a datos externos. Sin embargo, cada vez se utilizan más los criterios estandarizados, ya que los Tribunales no tienden a usar los criterios de equidad en estos supuestos.

En es el caso de las tablas objetivas de cálculo de daños o baremos, muchos de los cuales se emplean de forma analógica en caso de daños producidos en escenarios diferentes, como el baremo de tráfico o los utilizados para calcular el lucro cesante en seguros

Así, se habla del cálculo del de la ganancia que deja de percibir la persona afectada por el siniestro por puntos cuando se emplean tales baremos según los criterios individuales y de categoría de daño establecidos en el mismo. El inconveniente de este criterio es que desplaza a la verdadera prueba del daño.

No obstante, el cálculo del lucro no percibido puede realizarse también en función de otros criterios distintos o de varios de ellos. Por ejemplo, usando la fórmula lineal. Es decir, multiplicando los ingresos previos por el tiempo en que se han dejado de percibir.

Otros criterios tratan de determinar la cantidad de dinero que en el mercado bancario es capaz de producir un interés equivalente a las cantidades no percibidas (criterio del capital rentable) o de comprobar la cantidad que se dejó de percibir al mes, al objeto de colocarla en el mercado financiero por el plazo que corresponda.

Jurisprudencia sobre el lucro cesante

Existe una amplia Jurisprudencia en materia de lucro cesante de la que pueden extraerse diversas ideas esenciales.

Es criterio jurisprudencial que con independencia de que el art. 1106 CC hable de la posibilidad de lucro cesante, para que de verdad proceda su satisfacción, debe ser objeto de prueba. Siendo el fundamento de esta parte de la indemnización la necesidad de reponer al perjudicado en la situación en que se hallaría si el suceso dañoso no se hubiera producido. Por ello, no puede incluir beneficios hipotéticos o imaginarios.

Además, los beneficios deben ser probables, por lo que difícilmente podrán incluirse beneficios contingentes o de carácter irregular. En definitiva, el reconocimiento del lucro cesante se encuentra supeditado a la acreditación de factores y circunstancias reveladoras de que el ilícito impidió la obtención de ganancias con las correspondientes consecuencias patrimoniales negativas.

Lucro cesante consolidado y futuro

Dentro del lucro cesante pueden distinguirse dos partes, según el momento en que se produzca la liquidación de la indemnización. Se habla de lucro cesante consolidado cuando se alude a la cantidad de dinero que el afectado dejó de percibir desde la producción del incumplimiento o del siniestro, hasta la fecha de la liquidación.

Puesto que en la fecha de la liquidación es posible que el incumplimiento o accidente siga afectando al no incremento del patrimonio del perjudicado, el lucro cesante futuro es la cantidad de dinero que el afectado continuará dejando de percibir desde la fecha de la liquidación hasta la fecha en que la situación se restablezca. En este último caso, se trataría de beneficios futuros a cuya prueba habrá que aplicar apreciaciones prospectivas sobre la base de criterios objetivos de experiencia.

Lucro cesante por lesiones temporales

En el caso de lucro cesante por lesiones temporales es la propia ley la que tiene en cuenta los rendimientos de trabajo del lesionado dejados de percibir como consecuencia de la baja médica. También se contemplan cantidades en concepto de daños morales o perjuicios económicos (también para personas que no trabajan, como amas de casa o estudiantes).

De todo ello resulta que, en estos casos, no esta tan presente la regla restrictiva que suele operar en el lucro cesante. Incluso podría decirse que el responsable puede verse obligado a abonar en concepto de lucro cesante la indemnización de cantidades que no corresponden a ganancias dejadas de obtener en el caso concreto, al no permitirse la prueba en contrario de los conceptos y cuantías que se asocian al daño personal en el baremo.

Lucro cesante en accidentes de tráfico

El baremo de accidentes de tráfico de 2019, publicado en el mes de marzo, como en el caso anterior atenúa los problemas de prueba del lucro cesante, pues lo establece dentro de la categoría de perjuicio personal patrimonial junto con el daño emergente.

Esto supone que desde la entrada en vigor del nuevo baremo, el 1 de enero de 2016, el lucro cesante se debe tener en cuenta en indemnizaciones por muerte y por secuelas (además de las lesiones temporales a que hicimos referencia en el apartado anterior), tomando un importante protagonismo a la hora de cuantificar la indemnización a la víctima de un accidente.

Además, el trabajo no remunerado se valorado de forma equivalente al SMI y se cuantifica la pérdida de capacidad de trabajo de quienes no han accedido al mercado laboral.

Esta forma de resarcimiento del lucro cesante ofrece ventajas prácticas frente al criterio discrecional de los tribunales, pues la víctima no se ve forzada a acreditar las ganancias dejadas de percibir como consecuencia del hecho ilícito, aunque se imponga un límite al importe máximo a percibir por el concepto de lucro cesante.

Podrían reiterarse aquí los problemas mencionados al tratar las lesiones temporales. En este sentido, aunque esta fórmula de cálculo del lucro cesante pueda resultar impecable desde una perspectiva colectiva, no lo es tanto desde el caso concreto.

Indemnizaciones por cierre de negocio

El lucro cesante en estos casos parece poco cuestionable, precisamente por el hecho del cierre. Lo que será más problemático es su cuantificación. Los distintos indicios a los que se acude para acreditarlo van desde el uso de la contabilidad, pruebas periciales, pruebas testificales o documentos tributarios. Conviene citar que la jurisprudencia suele preferir como prueba la contabilidad frente al sistema de tributación por módulos.

El lucro cesante en el taxi

El lucro cesante en estos casos es la cantidad de dinero que el taxista deja de ganar como consecuencia directa del accidente sufrido.

Si como consecuencia del accidente de tráfico el taxista no puede salir a trabajar habrá que probar, el lucro cesante del autónomo. Es decir, tanto la cantidad que el taxista ha dejado de ganar, como el tiempo durante el que ha estado incapacitado para trabajar.

El principal problema en estos casos es conocer la cantidad exacta que el taxista ha dejado de ganar o facturación real (es frecuente que tribute por módulos). Habrá de estarse por tanto a las pruebas testificales, periciales o la prueba documental contable.

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Llevo más de 8 años trabajando como copywriter y en Marketing de contenidos. Además tengo mucha experiencia como abogado y en temas de emprendimiento.