Una de las cuestiones más importantes en un divorcio es sin duda la custodia de los hijos. Este puede ser una cuestión traumática tanto para los progenitores como para los propios hijos. Y es por esto que existe la posibilidad de establecer una custodia compartida, que permite a los hijos tengan una guarda y custodia, es decir, una convivencia con ambos padres, lo que da mayor estabilidad emocional. En este caso, pueden existir diferentes modelos de custodia compartida, si bien la más común es la que se establece en domicilios diferentes de los dos progenitores, existe la posibilidad de que el menor viva siempre en la misma residencia y sean los padres los que se trasladen, así como el caso en el que ambos progenitores sigan viviendo en el mismo domicilio familiar, esta es la llamada custodia compartida coexistente.