Todo el mundo sabe que un contrato es una relación legal entre dos o más partes, para que dichas partes tengan una serie de obligaciones para con la otra. Pues bien, como se puede deducir, un incumplimiento del contrato es cuando una de esas partes no ha cumplido dichas obligaciones. Cuando se produce este desacuerdo contractual, existen una serie de perjuicios que sufre una de las partes, y el código civil es quien se encarga de dictaminar la resolución, la cual se puede dar mediante dos opciones. Puede producirse el fín de dicha relación contractual, o subsanarse haciendo que la parte demandada cumpla con las obligaciones que no ha realizado. En cualquier caso, en ambas situaciones es posible reclamar los daños, lo que puede implicar una cuantía económica por los intereses. Por esta razón es determinante saber qué estamos firmando y si podemos cumplir las obligaciones de un contrato.