Beneficios y riesgos al facturar por cooperativa

Las cooperativas de facturación permiten facturar los trabajos de personas que por sus bajos ingresos no están interesados en darse de alta como autónomos. No obstante, se trata de una forma de cooperativas de trabajo asociado, que llevan ya unos años en el punto de mira de la Inspección de Trabajo de la Seguridad Social (ITSS). Esta entidad ha obligado a varios miles de trabajadores de alta en cooperativas de facturación a tramitar su registro en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA).

¿Se puede facturar sin ser autónomo?

Según el Real Decreto-ley 231/2020, de 4 de febrero, el límite de ingresos para darse de alta como autónomo se sitúa en 950 € brutos/mes o 31,66 € brutos/día. 

Por su parte el Estatuto del Trabajo Autónomo establece que debe darse de alta como trabajador autónomo quien realice de forma habitual, personal, y de forma directa, una actividad económica o profesional a título lucrativo por cuenta propia fuera del ámbito de organización y dirección de otro.

Para responder a la pregunta formulada, el quid de la cuestión se centra en el concepto de habitualidad, concepto jurídico indeterminado que no se define ni en el Estatuto del Trabajo Autónomo, ni en el RETA. Dicha circunstancia es la causa de que en caso de inspección en muchos casos sea necesario acudir a los Tribunales.

Las sentencias suelen fallar a favor del autónomo cuando no se supera el SMI, considerando los ingresos superiores a esa cuantía como un indicador de habitualidad. Teniendo en cuenta lo anterior, en principio sería posible facturar sin ser autónomo mediante el alta censal, en el IRPF y en el IVA.

Es decir, cumpliendo todas las obligaciones fiscales, pero no el alta en la Seguridad Social sobre la base de que no existe habitualidad. Pero, como hemos señalado, es un aspecto controvertido y esta forma de proceder no está totalmente exenta de riesgos.

Requisitos para facturar por cooperativa

Si los ingresos exceden del SMI y se quiere evitar hacerse autónomo puede recurrirse a facturar a través de una cooperativa. Esta empresa se encarga del alta en el Régimen General de la Seguridad Social por los tiempos que correspondan a los trabajos realizados. No obstante, debes saber que esta modalidad como hemos indicado no está exenta de riesgo, sobre todo en el caso en que los ingresos exceden del Salario Mínimo Interprofesional.

Para facturar con una cooperativa de este tipo es necesario darse de alta, para lo que el cooperativista debe aportar una cantidad (normalmente a partir de 30 €). El cooperativista entonces percibe una nómina equivalente al importe de sus facturas, que se emiten a nombre de la cooperativa tras el cobro de las mismas. 

Además, es importante tener en cuenta que el cooperativista ha de hacerse cargo del coste del alta en la Seguridad Social por los días trabajados, de las retenciones (la mínima es 2%), de los gastos de gestión (4-6%) y de los impuestos. En este último sentido se cobra otro porcentaje (10%) correspondiente al Impuesto de Sociedades de la Cooperativa.

¿Existe algún riesgo en realizar la facturación a través de una cooperativa?

La respuesta es afirmativa, ya que la Inspección de Trabajo considera que en muchos casos tiene una finalidad defraudadora. Por ello, ha habido casos de disolución de las cooperativas y de sanción a los cooperativistas, o a algunos de ellos.

A modo de ejemplo, en el caso de Factoo, 3.000 cooperativistas fueron obligados a darse de alta en el RETA. Esto implica ser sancionados con el pago de las cuotas atrasadas, el 20% de recargo y los intereses de demora si el importe total se paga antes de que termine el plazo impuesto por la Seguridad Social.

Fuera del plazo anterior, habrá de pagarse un recargo del 35% más los más los intereses de demora. Todo ello además de la imposibilidad de beneficiarse de bonificaciones o reducciones en la cuota mensual de autónomos.

Por otro lado, este tipo de cooperativas online, dejan muchas cuestiones no demasiado claras. Y, como hemos visto, hasta el importe del SMI existe la opción del alta en Hacienda sin tener que pagar los gastos y comisiones de las cooperativas.


¿Qué es mejor facturar como autónomo o por cooperativa?

Claramente es mejor facturar como autónomo que es lo que estipula la normativa y evita ponerse en situaciones de riesgo. Además, existen algunas opciones o beneficios que pueden hacer perder atractivo a la facturación por cooperativa.

En este sentido, es posible darse de alta y baja como autónomo hasta tres veces al año. A partir de ese momento es necesario afrontar el importe total de la cuota. Por otro lado, los trabajadores autónomos pueden solicitar el cambio de base de cotización hasta cuatro veces al año.

A diferencia de lo que ocurría con anterioridad es posible darse de alta como autónomo un día y pagar sólo por este, siempre que se respeten los límites anteriormente mencionados. Es decir, darse de alta en un día concreto no implica pagar la cuota de todo el mes.

También es posible beneficiarse de las medidas de fomento y promoción del trabajo autónomo, como es el caso de la tarifa plana. Esto supone una cuota única mensual de 60 € durante doce meses cotizando por la base mínima. Y durante el segundo año, una reducción del 50% de la cuota los seis primeros, que se reduce al 30% durante los seis meses restantes.

Además, el artículo 31 del ETA (Estatuto del Trabajador Autónomo) contempla otras medidas en favor de mujeres, de personas residentes en municipios de menos de 5000 habitantes, etc… Sin perjuicio de los incentivos contemplados en el mismo sentido por las CCAA.