La incapacitación judicial es el proceso mediante el cual se limita la capacidad de obrar de una persona. Esta es una medida que busca proteger a personas con dificultades para gestionar algunas relaciones jurídicas.
Requisitos que se tienen que dar para solicitar la incapacitación judicial
El artículo 200 del Código Civil exige que concurran razones que impidan a la persona “gobernarse a sí misma”. Tales razones pueden ser enfermedades o deficiencias físicas o psíquicas.
Debe señalarse que existe un supuesto específico de incapacitación, que es el régimen de prodigalidad. Se entiende por pródigo al miembro de la familia que dilapida el sustento de la misma. Por tanto, el ordenamiento permite que se solicite una incapacitación para administrar los bienes familiares.
Cómo se puede tramitar la incapacidad judicial
En España solo se puede incapacitar a una persona por Sentencia judicial. De modo que para instar la incapacitación judicial será necesario iniciar el procedimiento establecido en los artículos 756 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
Qué efectos tiene incapacitar a una persona
La incapacitación no tiene efectos generales. Como debe declararse por medio de Sentencia, esta determinará las consecuencias del régimen de incapacitación. El resultado de la incapacitación judicial es una limitación o privación de la capacidad de obrar.
Por tanto, el incapacitado necesitará el concurso o autorización de su tutor o guardador para desarrollar las funciones consignadas en la Sentencia.
En cualquier caso, las medidas adoptadas deben perseguir garantizar el mayor beneficio del incapacitado.
Cómo se nombra a un tutor para la persona declarada incapaz
El artículo 234 del Código Civil establece una relación de preferencia para el ejercicio de la tutela. Según el mismo se nombrará tutor, por este orden:
- Al designado por el tutelado.
- Al cónyuge conviviente.
- A los padres del tutelado.
- A la persona designada por los padres en sus últimas voluntades.
- Al descendiente, ascendiente o hermano designado por el Juez.
Después de plantear este orden de preferencias, el Código Civil establece que el Juez puede alterarlo. Para ello debe emitir una resolución motivada y actuar en interés del incapacitado.
También será el Juez quien designe al tutor cuando no existan las personas mencionadas en la lista.
Cómo es el procedimiento de incapacitación judicial
El presunto incapaz, su cónyuge, descendientes, ascendientes o hermanos pueden instar la incapacitación. También podría hacerlo el Ministerio Fiscal a falta de los anteriores. Respecto al caso especial del pródigo, sólo puede promover el proceso su cónyuge o quien pudiera ser alimentista.
Para ello acudirán al Juez de Primera Instancia del domicilio del presunto incapaz. Este puede comparecer en el proceso, donde se practicarán las pruebas y audiencias pertinentes. Entre ellas, es necesario un informe médico.
La Sentencia que declare la incapacitación judicial deberá establecer sus límites y el régimen de tutela o guarda.
Pros y contras de actuar con un poder notarial
Un poder notarial es un documento que habilita a otra persona a tomar decisiones y realizar acciones en representación de alguien más. Por lo general, estos poderes notariales se otorgan para que el ‘apoderado’ realice las operaciones y decida en temas jurídicos y materiales.
Para que tenga validez legal este documento se realiza ante notario. En este acto se da fe de la voluntad y la identidad de quien firma el poder. Existen diferentes modelos de poderes notariales.
- Poderes generales
- Poder de litigios
- El poder para la administración de bienes
- Poder especial para un tipo de acto jurídico
- Otros
Pros del poder notarial
Es un trámite rápido y que comienza a tener validez desde el mismo instante de la firma de poder. No es necesario perder tiempo en juzgados ni en otros trámites administrativos. Incluso, al ser un documento unilateral no se requiere la presencia del apoderado en la confección del poder. Solo basta con que presente la declaración y firme el que otorga.
Se trata de un documento más económico. En parte porque no se trata de un procedimiento, sino un trámite. Pero además porque no se requiere la intervención de otras figuras como el abogado o el procurador.
Permite al otorgante elegir como su representante legal a una persona de su confianza. No es necesario seguir un orden de preferencia establecido por ley, sino que tiene el poder cualquier sujeto que se decida.
Contras del poder notarial
A diferencia de un tutor, quien posee un poder notarial, no tiene la obligación jurídica de rendir cuentas. Es decir, no recae sobre el apoderado ningún tipo de control ni supervisión. Por lo tanto, los riesgos podrían elevados si, por ejemplo, hace uso del patrimonio de manera deshonesta.
Un poder notarial puede ser invalidado en cualquier momento por decisión de quien lo otorgó. De lo contrario, su validez finaliza cuando fallece el firmante.
