¿Puedo reclamar una sanción de la agencia tributaria?

Una sanción tributaria genera pérdidas de dinero, en algunos casos innecesaria. La reclamación por diferentes vías y en los plazos legales es la alternativa de los contribuyentes. El éxito dependerá de los fundamentos del recurso, así como de las causas de la multa. Siempre es necesario contrastar los beneficios de ganar el recurso con la pérdida del beneficio del 25% de descuento por pago adelantado para saber qué conviene.

¿Qué es una sanción tributaria?

Realmente se trata de una penalización que se impone a una persona física o jurídica cuando comete una infracción fiscal. Este recurso administrativo debe obedecer a determinados principios: legalidad, tipicidad, responsabilidad y no concurrencia.

La Agencia Tributaria tiene la facultad de aplicar este tipo de sanciones, siempre que cumpla esos requisitos. Es decir, debe estar regulada y tipificada en la normativa vigente. Es necesario que se compruebe la responsabilidad del contribuyente frente a la infracción. Por último, si existen dos o más infracciones se sanciona la más grave.

Infracciones de la AEAT y sus respectivas sanciones tributarias

Las infracciones tributarias se clasifican en tres categorías y la cuantía no ingresada es base para determinar la sanción. Otros factores que influyen en la categorización son el uso de métodos fraudulentos y la ocultación de datos.

  1. Faltas leves: no se supera los 3.000 euros o en el caso de superar esta cuantía no ingresada no existe ocultamiento de datos. La sanción corresponde a una multa proporcional del 50%.
  2. Infracciones Graves: la base de la sanción supera los 3.000 euros con ocultación. También será grave cuando se utilicen documentos falseados, haya error en los libros con una incidencia entre el 10% y el 50% o se omitan cantidades retenidas o ingresos hasta un 50% de la base de la sanción. La multa será un porcentaje entre el 50% y el 100%.
  3. Falta Muy Grave: son aquellas en las cuales se utilizaron medios fraudulentos o cuando no se han ingresado cantidades retenidas o ingresos a cuenta repercutidos que superen el 50% de la base. La multa es un proporcional que oscila entre el 100% y el 150%.

Las infracciones más comunes son:

  • No ingresar la deuda tributaria producto de una liquidación, o no declarar parte de los ingresos.
  • No presentar la documentación requerida para la práctica de liquidaciones.
  • Ocultamiento de los ingresos de un segundo pagador.
  • La obtención de beneficios fiscales, la multa asciende al 15% del importe.

¿Cómo se paga una sanción tributaria?

Una sanción tributaria puede pagarse de manera voluntaria con un descuento del 25%. Es requisito para acceder a este beneficio cumplir con los plazos legales.

  • Cuando la notificación se recibe entre los días 1 y 15 del mes, se puede realizar el pago hasta el día 20 del mes siguiente.
  • Si la notificación se recibe a partir del día 16 del mes, el plazo para el pago voluntario se extiende hasta el día 5 del segundo mes posterior.

El contribuyente que de su conformidad logra una reducción del 30%. Este descuento es compatible con el concedido para pago voluntario cuando se realiza en el plazo legal. Cabe aclarar que puede ser pago efectivo, aplazamiento o fraccionamiento.

¿Se puede dar la suspensión o recurrir una sanción tributaria?

Dentro del procedimiento sancionador, la notificación de una multa impuesta por la Agencia Tributaria abre de inmediato dos plazos, uno para recurrir y otro para abonar. Son dos caminos independientes y autónomos, es decir no se paralizan entre sí. Este detalle suele ser el causante de un gran error para los deudores que los entienden como parte del mismo procedimiento.

El contribuyente tiene el derecho a recurrir una sanción tributaria, así como a solicitar la suspensión de su ejecución. Cuando se presenta el recurso tiene la opción de pagar la sanción o solicitar en el mismo acto la suspensión. Para que la ejecución se suspenda son requisitos fundamentales las garantías que se presenten.

Cuando las garantías son consideradas suficientes, la suspensión se da desde la fecha de solicitud. De lo contrario y a falta de su subsanación se darán por no presentadas. Son garantías válidas:

  • Valores Públicos o depósitos de dinero.
  • Certificado de seguro de caución, aval o fianza de carácter solidario de entidad de crédito.
  • Fianza personal y de otros contribuyentes reconocidos como solventes según las normas tributarias.

Los efectos de la suspensión solicitados en un recurso de reposición serán iguales en la vía económico-administrativa con el requisito de la garantía. Si no se acordó, podrá presentar su solicitud en esta etapa y sus efectos se extienden a todas las instancias del procedimiento.

Cuando el contribuyente recurre en lo contencioso administrativo, deberá informar que ha interpuesto recurso en lo administrativo con solicitud de suspensión. Para tal caso, las garantías deben continuar vigentes.

Reclamar una sanción tributaria es un derecho de los contribuyentes. La asesoría es fundamental para evitar errores de forma y plazos que podrían ser sumamente perjudiciales.