Entrevista a Marcelino Abad, periodista jurídico

  1. ¿Por qué decidió estudiar Derecho?

Yo procedo de un pueblo minero, Fabero de El Bierzo, en León, y cuando era pequeño escuchaba hablar de las huelgas de los trabajadores debido a la falta de seguridad en las minas. De hecho, algunas mujeres de mi pueblo enviudaron de la noche a la mañana, o sus hijos se quedaron huérfanos, debido a explosiones de gas grisú que acabaron con la vida de los mineros. Desde muy pequeño esto me hizo tomar consciencia de la importancia de conocer las leyes para poder hacer valer los derechos.

También me marcó la violencia de género por haberla sufrido una persona a la que quiero mucho. Aunque cuando yo era niño ya había pasado, me crie viendo las secuelas que deja, así que pronto supe que quería dedicarme a defender los derechos de las mujeres, quizás también porque las personas que más me han influido en mi vida han sido mi madre, mi abuela y mis tías.

  1. Usted ejerció como abogado una temporada, ¿cuál fue su experiencia en el ejercicio de la abogacía?; ¿Qué fue lo más gratificante para Ud. en el ejercicio de dicha profesión?

Estuve un año y medio en un despacho de la calle Velázquez de Madrid, como pasante, pero sin cobrar ni un euro y trabajando más de ocho horas al día. Cuando acabas de salir de la universidad o del máster de acceso aceptas según qué condiciones para ganar experiencia, siempre con la esperanza de que te contraten, aunque a veces pasan los meses y no lo hacen. Me cansé y me fui a trabajar al Zara de la Gran Vía y a un estanco para poder estudiar un máster de periodismo, ya que mis padres me habían costeado la carrera y el máster de abogacía. Cuando acabé periodismo no encontré trabajo, así que me fui a trabajar a un despacho, ya sí como empleado, pero a los dos meses me llamó la que entonces era subdirectora general de la radio. Lo que más me gustó en esos cerca de dos años que estuve en bufetes, aunque suene a tópico, fue poder ayudar a alguien a resolver un problema que para esa persona era un mundo.

Usted ha demostrado que quien estudia derecho no tiene por qué dedicarse necesariamente a la práctica de la abogacía y que puede optar por otras vías profesionales, ¿es la carrera de Derecho la que abre un amplio abanico de opciones profesionales, o es el estudiante quien debe abrir esas opciones a través de estudios especializados?

Yo estudié derecho por vocación, pero siempre tuve claro que antes o después haría algo relacionado con el periodismo. Cuando acabé el instituto en 2010 no se habían popularizado tanto los dobles grados, pero si hubiese sabido de su existencia hubiese estudiado Derecho y Periodismo porque la nota me daba. Cuando acabé Bachillerato el claustro de profesores de mi instituto, el IES Europa, en Ponferrada, me premió con una Matrícula de Honor al mérito académico. Y desde 1º de la ESO, junto a otros compañeros, formé parte del periódico de estudiantes de mi instituto y llegué a dirigirlo con muchísima ilusión más tarde.

Derecho es una carrera muy amplia, que te prepara para poder entender muchas cosas de la vida diaria, y no necesariamente te tienes que dedicar a la abogacía cuando acabas. Puedes opositar a las carreras judicial y fiscal, a notaría, registros, al cuerpo jurídico militar, etc. Personalmente, me dedico al periodismo jurídico. Y, aunque he tenido mucha suerte porque conozco a compañeros periodistas que no han tenido la oportunidad de trabajar en medios, creo que sin Derecho yo tampoco estaría aquí. Es decir, a mí me ha abierto las puertas al mundo del periodismo porque me ha dado una especialización de la que otros periodistas de mi misma edad, 29 años, carecen por haber estudiado solo periodismo y no haberles dado tiempo a desarrollar una dilatada carrera profesional.

Posteriormente, decidió virar en su carrera profesional y dedicarse al periodismo, ¿cuál fue el motivo?

Siempre quise hacer algo relacionado con el periodismo. Pero cuando estaba en el instituto una profesora me dijo que no era una profesión reglada, en el sentido de que había periodistas que no habían estudiado la carrera de periodismo, sino un máster después, y que esos estudios, junto a la práctica profesional, te habilitaban para ejercer la profesión. Derecho, en cambio, sí lo es. Es decir, para ser abogado necesariamente tienes que ser licenciado o graduado en Derecho. Entonces decidí estudiar Derecho, pero con la intención de hacer algo relacionado con el periodismo después.

  1. Ha redactado numerosos artículos relativos a información de Tribunales y procesos judiciales, ¿qué margen para el subjetivismo y la opinión cabe en este tipo de artículos, si es que cabe alguno?

Yo soy un simple redactor, no soy comunicador ni nada por el estilo. Creo que los periodistas nos debemos limitar a informar con veracidad, esto es, contrastando la notica por diferentes vías, pero nuestra opinión no le interesa a nadie. Hay un dicho muy típico que dice que si alguien te dice que llueve, tú labor no es contar que llueve, sino sacar la mano por la ventana y ver si llueve o no. Ese es el periodismo en el que yo creo. Personalmente, soy partidario de rotular bien en los periódicos, programas de radio, televisión o redes sociales un aviso para que se sepa que lo que se va a leer, escuchar o ver es pura opinión, que, en ocasiones, no tiene nada que ver con la realidad de los hechos.

  1. ¿Considera importante traducir a un lenguaje menos técnico los pormenores de procedimientos judiciales de interés para la sociedad, para que el ciudadano medio pueda estar al día de la actividad judicial en España?

Sí, por supuesto. Nosotros nos dirigimos al ciudadano que quiere informarse, que no tiene por qué tener estudios de Derecho ni formación superior. A mí me enseñaron que había que informar para que las cosas las entendiesen personas como mi abuela, que no ha tenido la suerte de ir al colegio. Esto no quiere decir vulgarizar la información, sino traducirla para que la gente la entienda.

  1. También redacta artículos jurídicos para determinadas editoriales de ámbito nacional e internacional, ¿la redacción de estos artículos requiere mucho trabajo de investigación?; ¿alguien sin formación jurídica previa podría redactar este tipo de artículos?

Yo artículos jurídicos no redacto para editoriales, actualmente hago reportajes, entrevistas o crónicas para EL PAÍS y CINCO DÍAS, medios generalistas. Pero claro que exigen una gran labor de documentación y de investigación previa. El Derecho es muy complicado. De hecho, puedes saber mucho de civil y nada de tributario. La especialización es fundamental. Por eso, y a pesar de haber estudiado Derecho y el máster de abogacía, me paso buena parte del día con el teléfono levantado o escribiendo correos a juristas especializados en la cuestión de que se trate para que me expliquen porque a veces no tengo ni idea del asunto.

  1. Los artículos jurídicos de editoriales especializadas son una de las mejores vías para que los profesionales de la abogacía y del Derecho en general se mantengan al día de las novedades legislativas y jurisprudenciales, ¿cómo de importante considera que es la formación continua para los profesionales del Derecho?

Creo que sí. Y aquí tengo que barrer para casa, para la editorial Wolters Kluwer, que ofrece un amplísimo abanico de publicaciones de calidad a los profesionales del Derecho. Y tanto el Diario La Ley como Noticias Jurídicas son publicaciones de referencia en el sector que van muy acompasadas con la actualidad legislativa y judicial.

La formación continua, en el mundo del Derecho y en cualquier otra profesión, creo que es esencial. Quizás a mí ha sido lo que me inculcaron en la universidad. Yo acabé la carrera con 21 años y no he dejado de trabajar para poder pagar máster y cursos. Ahora tengo 29 y he estudiado cuatro posgrados. Y no es que tenga titulitis, sino que me interesa saber y conocer. Y me gustaría profundizar más en temas de marketing, analítica web, saber de literatura, historia, idiomas… Lo que más me gusta es trabajar con personas que igual me doblan la edad, pero están al día, por ejemplo, en redes sociales y tienen sus perfiles en Tik Tok.

  1. En cuanto al comercio electrónico y su desarrollo dado el avance de las nuevas tecnologías, ¿considera que es un medio útil para la captación de clientes por parte de los abogados?

Sin duda. De hecho, en mi opinión como profesional que no se dedica al marketing jurídico, pero que trabaja con muchos despachos de abogados, creo que buena parte de ellos va tarde. En un sector tan competitivo como el de la abogacía, no te puedes limitar a que alguien llegue al despacho convencido por el boca-oído, tienes que salir a buscarlo. Y en este nuevo escenario digital, las redes sociales y las plataformas digitales son fundamentales. Y no basta con tener una página web, que por ahí te va a llegar muy poca clientela, si es que alguien aterriza sin ninguna otra acción previa en tu web, hay que estar en redes sociales, trabajar el posicionamiento SEO, salir en medios, en blogs, etc. Es decir, estar donde esté tu perfil de clientes. Y, sobre todo, no vender humo. Creo que a veces los abogados pecan y piensan que se trata de abrir una red social y que eso lo puede hacer cualquiera. Pero no. Se sabe cuándo hay un profesional detrás de la estrategia. Y, al igual que no irías al dentista a que pusiese una demanda en tu nombre, creo que a veces ganarían más si invirtiesen en profesionales del marketing y de la comunicación.

¿Qué proyectos profesionales tiene en mente para el futuro?

Pues, la verdad, me gustaría seguir dedicándome al periodismo. Creo que no es solo una forma de ganarte la vida, sino de sentirla, de entenderla… Y de las pocas cosas que tengo claras en mi vida, una de ellas es que quiero ser periodista.